Entradas con la etiqueta ‘outsider art’

8 de octubre de 2011

Abierta convocotaria recepción de artículos sobre arte outsider/ “Call for entries”

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Nukain Mabusa
Junkerhouse
Karl Junker
ni tanjung
Ni Tanjung

Está abierta la convocatoria para el especial del Primer Número de la Sección Bric-à-Brac de la Revista Sans Soleil.

Para quienes aún no lo conocéis, Bric-à-brac es un espacio creado para la reflexión, en un contexto multidisciplinar, sobre temas como arte autodidacta, arte outsider, art brut y en general todo tipo de manifestaciones creativas que se dan al margen del “Arte con mayúscula”.

El tema del especial es “Arquitecturas/entornos outsider“. La recepción de material relativo al tema sugerido (u otros temas que se encuentren dentro de la línea editorial: arte outsider) comprende artículos de investigación, ensayos audiovisuales y fotográficos, entrevistas y reseñas.

El pdf con la información completa se puede descargar en Bric-à-brac

26 de junio de 2011

James Castle (II)

James Castle es un ensamblador. Hace construcciones de abrigos. También hace un inventariado de los rincones que le rodean, interiores y exteriores, como si elaborara una lista visual.
Dice Zoe Leonard en el texto de escribe para el catálogo de la exposición en el Reina Sofía que los dibujos son serenos. Es cierto, no traslucen catarsis ni inquietud, son más bien el fruto de una mirada ensimismada con el orden en el mundo, una celebración de la lógica subyacente en cada mecánica y organismo.

Personas, pájaros, marcos, abrigos, sillas, cestas, carretillas… con una preferencia por lo que envuelve antes que por el contenido.

29 de enero de 2011

Creaciones textiles anónimas de principios del s. XX

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Panel con seis piezas bordadas (principios del s. XX)

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Bordado sobre servilleta y bordados sobre fondo de papel escrito (principios del s. XX)

textil anónimo

Vestido, bolso y sombrero (principios del s. XX)

textil anónimo
Chaqueta y pantalón (principios del s. XX)

23 de enero de 2011

Máquinas (en busca del movimiento perpetuo)

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L.C. SpoonerPoco se sabe sobre L.C. Spooner aparte de lo que se encontró en un libro de notas que data de 1911-1934. Éste estaba lleno de diseños de máquinas a las que Spooner había tratado de aplicar los principios de movimiento perpetuo y de auto-propulsión. Por desgracia, las fuentes de energía que pondrían en funcionamiento todos estos dispositivos son un misterio  desaparecido con el autor.

Ver otros posts sobre máquinas maravillosas aquí


Fuente: The End is Near! Roger Manley.

8 de enero de 2011

Antonio Dalla Valle, artista portátil

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La novela Historia abreviada de la literatura portátil de Vila-Matas parte de una obra de Duchamp, la maleta que creó para contener una reproducción en miniatura de toda su obra, presta a hacer un viaje en cualquier momento.

La conspiración shandy o sociedad secreta de los portátiles fue fundada en 1924 en la desembocadura del río Níger y formaron parte de ella, entre otros, Duchamp, Scott Fitzgerald, Walter Benjamin, César Vallejo, Rita Malú, Valery Larbaud, García Lorca, Pola Negri, Berta Bocado, Alberto Savinio y Georgia O’Keefe. El requisito principal para pertener a la sociedad secreta era que la obra artística de uno fuera portátil, es decir, que no fuera pesada y pudiera ser fácilmente trasladable en un maletín.

Lo que portamos con nosotros nos define. Los artistas portátiles llevan consigo su labor para abordarla en cualquier momento y no sentirse nunca huérfanos. Algunos creadores del arte outsider van siempre acompañados de sus objetos fetiche, dispuestos a trabajar en ellos en cualquier momento, capaces de trasladarse a cualquier parte sin perder de vista lo importante, los objetos que protegen.

Marie-Rose Lortet lleva sus piezas en el autobús para tejer durante los trayectos. Bispo do Rosário y Carlo Zinelli caminaban con piedrecitas en los bolsillos (entre otros objetos que recopilaban en sus paseos), Kunizo Matsumoto llevaba una riñonera con papeles de agendas y calendarios pasados de fecha, sobre los que dibujaba pictogramas sin saber lo que significaban.

Esta entrada está dedicada a un autor algo menos conocido, Antonio Dalla Valle (Italia, 1939) que viajaba con una bolsa de plástico en la que guardaba cuadernos escritos, encendedores, cajas de lápices de colores, hojas de plexiglás y pequeñas esculturas. También caminaba adornado con su colección de relojes en la muñeca, ninguno de los cuales estaba ahí para darle la hora.

Entre sus creaciones están los “Squadernamenti” un conjunto de cuadernos estratifiacdos como una formación geológica y forrados con una película transparente. Otras de sus pequeñas esculturas también se basan en el acto de envolver, lo que nos lleva inevitablemente a pensar en las creaciones de Judith Scott y a reflexionar sobre los modos en que se expresa la necesidad de protección. Como ella, Antonio Dalla Valle también tenía un vínculo particular con las vendas. Se vendaba el pie derecho sin necesitarlo, al igual que Judith Scott se ponía tiritas sin haberse cortado. Antonio Dalla Valle llevaba además consigo, en su equipaje, una larga venda al final de la cual podía intuirse, anudado, un misterioso objeto.

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Bibliografía y fuentes de las imágenes: Pontiggia, P. (s. f.)  Antonio Dalla Valle. Solignano: Figureblu.

5 de diciembre de 2010

Eugene Von Bruenchenhein

Eugene Von Bruenchenhein (Wisconsin, 1910-1983) trabajó la mayor parte de su vida en una panadería, aunque su verdadero deseo habría sido dedicarse a la creación artística.

Sin embargo, no consiguió que le reconocieran como artista y tan sólo después de su muerte hemos empezado a interesarnos por el extraño mundo que recreó en sus pinturas, por las fotos estilo pin-up que realizó a su mujer y por otras extravagancias como sus esculturas con huesos de pollo. A pesar de la falta de apoyo de su entorno él nunca dudó de su talento y vivió aislado en una burbuja compartida con su esposa Marie, una burbuja donde la creación ocupaba un lugar importante y alcanzaba cada rincón de su pequeña casa.

A Marie la retrató en multitud de fotografías eróticas en las que ella posaba adornada con bisutería barata o improvisada, por ejemplo adornos navideños. Muchas de las primeras imágenes en blanco y negro fueron coloreadas por Von Bruenchenhein, son las que tienen un halo más turbador. Quizás lo que inquieta en las imágenes es el acceso al universo de la pareja, donde se adivina la ingenuidad la modelo y su fe en el arte de su marido, reflejada en miles de imágenes que dejaron de ser privadas cuando ya ninguno de los dos esperaba ningún reconocimiento.

Las pinturas de Eugene Von Bruenchenhein son también exuberantes. No se conforma con una gama de colores sino que intenta abarcar todo el espectro en cada uno de sus cuadros. Aplica el óleo con las manos y  lo hace resbalar para crear efectos orgánicos en la representación de criaturas marinas, paisajes fantásticos o explosiones nucleares (a partir de los años 50 se obsesionó con la Guerra Fría).

Las fotos de la casa de Eugene Von Bruenchenhein proceden de stoppingoffplace
Las esculturas con huesos de pollo han sido tomadas del libro Outsider Art Source Book

Su retrato de la web oficial, de donde también se ha tomado la imagen de su pintura.
Las fotografías de Marie son del libro  de John Maizels Raw Creation y de hesitationwaltz

13 de junio de 2010

dibujos-inventario de mujeres en psiquiátricos

Descubrí que mi obsesión de que cada cosa estuviera en su puesto, cada asunto en su tiempo, cada palabra en su estilo, no era el premio merecido de una mente en orden, sino al contrario, todo un sistema de simulación inventado por mi para ocultar el desorden de mi naturaleza (García Márquez, Memoria de mis putas tristes).

Es curiosa la afición del ser humano por los inventarios o sus conceptos afines, menos ligados a lo económico, el coleccionismo y los gabinetes de curiosidades. Parece como si necesitáramos nombrar, ordenar, representar el mundo para apropiárnoslo.

En otros artículos se ha hablado de la creación de museos personales link 1 y link 2 que responden un poco a esa necesidad de organizar y materializar los conocimientos para crear una enciclopedia a medida.

En el libro Waanzin Is Vrouwelijk, La folie au féminin, Madness is female editado por el Museo Dr. Guislain, he encontrado nuevas muestras de inventarios realizados por mujeres internadas en psiquiátricos a principios del siglo 20. Creaciones de mujeres que necesitaban desesperadamente reafirmar su identidad y que encontraban en la representación de los objetos un puente hacia la perdida materialidad del mundo. Mediante la elaboración de estos dibujos se combate de algún modo la frialdad de la institución, la carencia de objetos personales y de objetos afectivos, recuperando una porción (un registro para la memoria) de las cosas perdidas. Así Hedwig Wilms (Alemania, 1874-1915), quien apenas hablaba ni comía, quiso hacerse con una vajilla similar a la que tenía antes de ser internada y que confeccionó con el único material que tenía: grueso hilo de algodón. Así, aunque no recuperara el objeto querido sí se apropiaba de su fantasma, de su sombra. Pero volviendo a los inventarios, los siguientes dibujos proceden de tres mujeres diferentes, dos de ellas acompañan los dibujos de anotaciones a fin de definir y atrapar aún más el objeto representado. La ilusión de control que proviene de representar fragmentos del mundo reside en todos nosotros, desde niños, necesitamos dibujar a nuestros seres queridos, confeccionar barajas de cartas a medida, coleccionar todo tipo de cosas. En todos los casos, lo más interesante de los inventarios, también del más completo de ellos realizado por el artista Bispo do Rosàrio, es la selección de los objetos representados y los lazos invisibles que los ligan entre sí trazando senderos por un mapa de la psique de su autor.

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Aline von Perfall (Bamberg)

Shigeko Akakabe (Tokio)

Frau Br (Viena)

12 de agosto de 2009

Máquinas


Fig. 1. François Monchatre, “Puedo llamaros Hélène” (1977).


François Monchatre (Francia, 1928) está fascinado con la aviación y construye excéntricas máquinas con todo tipo de materiales. Si éstas son interesantes de por sí, las completa con curiosos títulos, poéticos y ocurrentes. Entre otros oficios, François contruyó muñecos y fue limpiador de cristales.


Su obra se encuentra recogida en la Fabuloserie (la colección de Alain Bourbonnais) al igual que las extrañas máquinas de Joël Negri (Francia, 1949) que replantean la relación del hombre con la locomoción.

Fig. 2. Joël Negri, “El carro a vela” (s.f.)

Joël Négri era albañil de profesión y tenía cierta experiencia trabajando con mosaicos y azulejos. Sus primeros trabajos fueron relieves pero poco a poco se fue sumergiendo en su principal inquietud que gira en torno a la rueda. Realizó una serie de ‘carros’ con cabezas humanas o de animal. Objetos híbridos a caballo entre el juguete y la máquina, lo orgánico y lo mecánico.


En sus últimos trabajos ha virado su interes a creaciones más abstractas sin llegar a abandonar su léxico preferido compuesto de alas y ruedas.


Fuente imágenes: Outsiders: An Art Without Precedent or Tradition. (1979) London: Arts Council of Great Britain.


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