24 de noviembre de 2013

Cuentos Públicos de Estilo en el Trabajo de Ventura

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Quedo con Fernando Ventura en un bar de Malasaña porque quiere enseñarme unos libros en los que está trabajando.

Ahora prefiero el collage, no sufro como con el dibujo, me dice. A lo mejor es porque en el dibujo estás tú solo. Parece estar de acuerdo. Eso es, al menos, lo que me pasa a mí, le explico.

Los collages de Ventura son tan inquietantes e inapresables como sus dibujos, con la ventaja de que estos, los collages, se alimentan del rico repertorio de texturas que le proporcionan las imágenes de revistas. Él tiene predilección por las texturas de la comida, me indica señalando el recorte de un guiso irreconocible, convertido en prótesis o muñón. Y protesta porque el collage sea, en cierto modo, una técnica de segunda.

Claro, pienso yo, el artista está en lo que escoge y transforma. El artista es un trapero. En el collage se ve más claro pero el espigado, el robo y la transformación está en cualquier obra y técnica. A mí, del collage, me atraen los regalos del azar, que se exhiben así, en bruto, tan desvergonzados. Los dos libros que me enseña Ventura son un caldo de encuentros afortunados.

El primer libro, el que lleva más avanzado, se llama “Cuentos públicos de estilo en el trabajo de Ventura” y es eso, un ejercicio de estilo, un cuaderno de aforismos, un poemario dadá… Un libro de artista que utiliza como soporte el libro de otro artista: un catálogo de escultura. Y es bueno, muy bueno. Sobre todo en algunos momentos, faltaría más.

En este libro el material de fondo y la intervención de Ventura a veces se ignoran y a veces conversan. La escultura convertida como nunca en material gráfico. Y luego están los textos, por alguna razón me quedo enganchada en uno, que me deja como con hambre “Con depresión mejor construir señales que futuro”.

Está compuesto como los otros textos juntando palabras recortadas, igual que en los mensajes anónimos. Uno escribiendo así está menos expuesto, puede querer decir algo profundo o sólo estar jugando a descubrir asociaciones inquietantes ¿Cómo será esa mesa de Ventura llena de palabras a la espera? Ventura también practica la escritura tradicional, ésa en la que las palabras son llamadas a testificar una a una, palabras de las que uno tiene que hacerse plenamente responsable. En este blog dediqué una entrada hace unos meses a sus escritos.

Al final del libro, en las últimas páginas, donde todavía Alberto Bañuelos es Alberto (sin Fernando) me encuentro unos cuantos dibujos sueltos, tamaño cuartilla. Entonces es cuando Ventura me cuenta la historia de su amigo Florentino Vico. Estos dibujos, me explica, son para que los venda un buen amigo mendigo, que duerme en la Plaza Mayor. Ventura tiene curiosidad por ver cómo reacciona la gente. Los dibujos son como siempre, potentes y de algún modo terribles. Casi todo retratos. Su amigo estará (si le dejan) vendiéndolos como suyos allí, en el corazón turístico de Madrid, junto a los pintores de quijotes y caricaturas al carbón. Con su facha de mendigo y su poderoso nombre como de alguien destinado a algo grande.

Ventura admira a su amigo. Como él, Florentino percibe la remi pero se encuentra en una situación más precaria. Ventura se ha planteado enseñarle a dibujar, meterle en esto como Jaime Vallaure hizo con él, plantarle frente a un carboncillo y animarle a emborronar, rasgar, romper y reconstruir. El problema es dónde, yo le propongo a Ventura que le de revistas y una grapadora, que haga collages nómadas, casi esculturas, para no necesitar una mesa, pero creo que no termina de ver la idea. En cualquier caso, volviendo al tema de las ventas, Ventura le ha propuesto ir a medias y si la cosa funciona, a lo mejor Florentino encuentra una cuerda de la que tirar. El precio a Ventura le da lo mismo, él siempre prefiere que sus dibujos viajen, que tomen su propio camino, no le gusta acumularlos.

Entretanto, Ventura continúa junto a Jaime el proyecto La Sociedad del Carbón, donde ambos dibujan a carboncillo mano a mano, aprendiendo a cazar la riqueza de lo borrado y lo sobreescrito por el otro. Y también, imagino, depurando el difícil arte de “parar”.

Nos despedimos. Ventura se lleva sus dos libros, que espero termine, y mientras quito el candado de mi bici  hablamos por alguna razón del problema de tener tiempo, de aburrirse. Pero sin aburrimiento no suceden cosas, acordamos, no hay caldo, sólo comida preparada que a veces, con algo de suerte, da el pego.

Si queréis saber más sobre Fernando Ventura, aquí tenéis varias entradas sobre él.

16 de noviembre de 2013

¡Primicia! Muy pronto… “Cuentos públicos de estilo” de Fernando Ventura

fernando ventura, art brut español libro de artista

9 de noviembre de 2013

Frederic Bruly Bouabré (1923, Costa de Marfil)

Frédéric Bruly Bouabré

De este hombre me fascinan varias cosas. En primer lugar su obsesión por crear una escritura fonética, que para él no era una invención sino un descubrimiento, revelado en una sucesión de visiones que acontecen al mirar objetos cotidianos con un espíritu atento e investigador. Un espíritu como el suyo, conectado con la belleza y lo divino.

Frederic detestaba escuchar que su cultura no tenía un lenguaje escrito hasta la llegada de los occidentales, y estaba empeñado en demostrar lo contrario. Por eso se dedicó a descubrir una escritura destinada a convertirse en el Alfabeto del Oeste Arficano.

Convencido de que África occidental tiene un legado escrito olvidado, descubre los vestigios de esta escritura perdida a través de varias fuentes, la primera de ellas: las pequeñas y hermosas piedras de un pueblo llamado Bekora, en las que encuentra signos que depura e interpreta. Su segunda fuente son las escarificaciones y tatuajes de las etnias africanas que conoce. La tercera, las pesas de Akan que se utilizaban para pesar el oro. También encuentra pinturas simbólicas y trazas de escritura en las manchas negras de los plátanos, en las formas de los huitos, en objetos como un peine… (a través del grafismo de las cosas se llega a la materialización de las ideas).

Bruly-Bouabre-Frederic-estracto del alfabeto

pesas de Akan

 

Una investigación de toda una vida en esta dirección le ha llevado a crear (encontrar) un corpus de 401 pictogramas (448 según otras fuentes) que ilustran la cantidad de sonidos (sílabas) que un ser humano puede pronunciar. Juntos componen lo que él llama el Alfabeto del Oeste Africano.

Uno podría pensar que una persona tan peculiar viviría apartada de la vida laboral pero no, Frédéric estuvo desempeñando distintos puestos como secretario o auxiliar en organismos gubernamentales hasta 1982.

Su tarea como investigador, filósofo y artista comenzó en 1948 tras una visión maravillosa. Se le apareció el sol en sus siete estadios de color y a partir de entonces se definió a favor de la belleza y la paz (a Dios no le gusta la guerra). Su obra viene de alguna manera a construir una base que corrobore estos principios, tanto su alfabeto, como sus dibujos y sus escritos son una oda al patrimonio universal, la belleza natural, lo africano, el amor…. Él cree en el proyecto de una nueva sociedad sustentada en la unidad mundial y el mestizaje cultural.

Aunque es más conocido por sus dibujos, es su obra literaria y filosófica el verdadero engranaje de su particular visión. Como por ejemplo el Libro de Leyes Divinas, compuesto de 973 preceptos sobre distintas esferas de la existencia.

Frédéric Bruly Bouabré

arte outsider africano

Sus dibujos son la materialización de las revelaciones que diariamente recibe. La otra cosa que me fascina en él es su persistencia tanto en la creación (dibuja diariamente, se siente obligado a transcribir cada revelación) como en el mantenimiento de un formato que permanece inalterado a lo largo de los años.

Siempre trabaja en un tamaño de papel estándar: la cuartilla (10 x 15cm), sus herramientas son un bolígrafo negro y lápices de colores. En el centro: el dibujo, un objeto simbólico sobre un fondo de color enmarcado por un filete de otro color y un escrito en torno, siempre en mayúsculas, que describe la visión. Este escrito comienza siempre tras un punto rojo que “abre el ritual” y, cuando hay espacio suficiente, se cierra con su propio símbolo: un asterisco. Por detrás encontramos su firma y la fecha de la revelación.

18 de octubre de 2013

Interseccions 2013 L’art Brut – Creativitat contra l’estigma

El próximo miércoles 23 de octubre tendrá lugar en Sant Boi de Llobregat el 23 de octubre el Encuento Interseccions 2013, L’art Brut – Creativitat contra l’estigma.

El propósito de estas jornadas es explorar los puntos de encuentro entre la práctica cultural, la salud mental y ls políticas de integración social.

Este año se centran en el ámbito del Art Brut y yo tengo el honor de moderar una mesa redonda en torno al tema de “Museos y Colecciones Outsider” en la que participarán:

  • Joaquim Corral, director del Museu d’Art Brut de Barcelona
  • Camille Luescher, de la Colección de l’Art Brut de Laussanne
  • Jaime Vallaure, artista conceptual, y Fernando Ventura, artista autodidacta, integrantes de La Sociedad del Carbón
  • Evru, artista plástico

Podéis consultar el programa completo e inscribiros en este enlace: Interseccions 2013, L’art Brut – Creativitat contra l’estigma

 

Interseccions 2013 L’art Brut – Creativitat contra l’estigma

 

 

 

 

 

 

20 de junio de 2013

Guillaume Pujolle, dibujos incandescentes

Al ver los dibujos de Guillaume Pujolle (Francia, (1893-1971) me cuesta imaginar al hombre que hay detrás como un maniático del orden. Sus dibujos son fluidos, surrealistas, ambiguos y evitan por todos los medios las líneas rectas.

Pero al parecer sí lo era y este defecto suyo era el menor de sus problemas. Tenía un carácter tiránico y era patológicamente celoso.

En una ocasión intentó cortarse el cuello y mientras estaba en el hospital se obsesionó con que su mujer le estaba siendo infiel y deseó su muerte. También pensaba que una de sus hijas le espiaba. Entró en una espiral de alucinaciones y al salir del hospital intentó de nuevo suicidarse tras amenazar a su esposa.

Después de esto fue hospitalizado para siempre e inexplicablemente su mujer quiso acompañarle en su internamiento y se convirtió en enfermera del hospital.

Comenzó dibujando con mucha fuerza y fue alentado por el famoso Dr. Gaston Ferdière. Al principio utilizaba pinceles hechos con su propio cabello, mercromina y otros productos farmacéuticos que tenía a mano. Sin embargo nunca dio mucho valor al resultado, prefería intercambiar lo que hacía por tabaco.

También cuesta imaginar que tomara inspiración de fotografías de revistas. Cualquiera que sin oficio tome fotografías como referencia para dibujar obtendrá resultados muy distintos a estos. Seguramente más naif, más naturalistas y más rígidos. Sin embargo sus dibujos parecen estar formados por llamaradas y presentan una increíble unidad de estilo.

Hacia 1947 dejó de interesarle la pintura y se dedicó a reconvertir objetos y a trabajar la madera (su padre había sido ebanista), también creó muchos anillos y varios talismanes.

guillaume_pujolle

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9 de febrero de 2013

“Aquí no hay milagros”. La Catedral de Justo Gallego cincuenta años después.

Justo Gallego

Un domingo no es el mejor día para visitar la Catedral de Justo Gallego. Como todos los monumentos célebres –aunque éste no está terminado ni legitimado por la industria turística– se llena de curiosos en los días de fiesta. A unos veinte minutos de Madrid, la Catedral de Mejorada del Campo atrae un incesante goteo de visitantes desde el anuncio de Acuarius en 2005.
Por suerte, esta anécdota no le quita un ápice de interés o autenticidad. Justo Gallego tiene a día de hoy 84 años y lleva un lustro enfrascado en la titánica tarea de construir una catedral en homenaje a la Virgen del Pilar. Su energía deja a los visitantes con la boca abierta.

Un domingo, decíamos, no es el mejor día para hacer fotografías. Sin embargo sí es un buen momento para hablar con este curioso y disciplinado señor, ya que es el único día de la semana que descansa. Su creación podrá ponerse de moda o caer en el olvido, pero ni esto ni el paso de los años afectan a su ritmo de trabajo ni a su determinación.

En caso de volver a empezar ¿haría algo de forma diferente? Justo responde a mi pregunta tras unos segundos de reflexión: Lamento que la Catedral no mire hacia Jerusalén. Si la comenzara hoy mismo le daría esa orientación y la haría más grande, diez metros más alta y otros diez más ancha. Más no se puede porque es el tamaño de la parcela (Sin contar con el claustro y las edificaciones anexas, la Catedral tiene sesenta metros de largo por veinticinco de ancho. Como puede apreciarse en la fotografía, la Catedral aprovecha prácticamente todo el espacio disponible. Está situada en el casco urbano y flanqueada por casas y carreteras. No todos los vecinos están contentos con la construcción, sobre todo no lo estaban al principio. Con el tiempo han descubierto que la Catedral enriquece la localidad y han aprendido a aceptarla. A pesar de esto, su destino sigue siendo incierto pues no se ha encontrado la manera de legalizarla.).

Por lo demás ¿es como la imaginaba? ¿Sabía que quedaría así desde un principio ? Sí, es como la imaginaba. Lo tenía claro desde el principio, todo está en mi cabeza.

En estos momentos trabajan en la construcción tres personas, Justo Gallego, un amigo suyo y un obrero de origen rumano al que paga como apoyo esporádico. Durante estos cincuenta años Justo ha consumido toda su herencia familiar y puede continuar gracias a los donativos y los souvenirs que vende. Si tuviera los medios, declara, necesitaría sólo tres años para concluirlo todo pero tal y como están las cosas lo más importante es poderla “cerrar”. Cerrando la techumbre, en especial la cúpula (elemento estrella que le llevó treinta años construir y aún se encuentra en esqueleto estructural), podría dar la obra por terminada.

Merodeando por la construcción uno se encuentra con los distintos espacios que sirven para “cocinar” los elementos, el improvisado taller de vidrieras donde se dibuja sobre los cristales que luego pasarán a cubrirse de virutas de color, el almacén con fragmentos de mármol, el área donde se modelan los pequeños motivos de cemento de la cripta… Todo está a medias. Justo tiene una fuerte visión de conjunto y en eso demuestra un planteamiento diferente a la mayoría de autodidactas. Es resolutivo y ocurrente pero no se entretiene en las minucias y automatiza los procesos. Si alguien tuviera que terminar la Catedral en estos momentos sabría perfectamente cómo querría Justo que lo hiciera.

vidrieras catedral de justo gallego

Le pregunto por el color de las vidrieras. Hay tanto amarillo y rojo que es imposible no pensar en la bandera española. Él me saca de mi error. La simbología de los colores, me explica, proviene de la liturgia. El amarillo es la gracia, el rojo el amor y el azul (que también tiene presencia) simboliza la pureza. La bandera española, según él, toma sus colores de la Iglesia.
Uno de los rasgos característicos de la arquitectura autodidacta es la concepción flexible de los elementos. Cualquier cosa puede convertirse en un elemento estructural o decorativo. En el caso de Justo esto es palpable en multitud de detalles. En el aprovechamiento de los cubos de pintura por ejemplo, que rodean y adornan las torres de la fachada. También en la arquitectura outsider, la falta de medios conduce a la optimización de recursos, utilizando de forma creativa materiales insólitos. Un material tan poco resistente como el cartón encuentra su lugar en las paredes de las bóvedas y una vieja rueda hace las veces de polea.

outsider art in spain

reciclaje arte marginal

Llama la atención la cantidad de muelles que hay por todas partes. A Justo le parecen hermosos y dice que los usa para decorar. Esto no es exacto. A poco que uno se adentre en la estructura descubre que los muelles articulan casi todo. Son la base de las columnas, los arcos y los escalones. Estos últimos son curiosamente cilíndricos y resultan extremadamente difíciles de subir en algunos tramos. La esquina es fea, sentencia Justo. Y en esto parece estar alineado con el Feng Shui, según el cual la energía se estanca en los ángulos rectos.

art brut en espagne

Por supuesto, Justo no habla en estos términos. Utiliza en cambio frecuentes alusiones a la Belleza. Reproduciendo sus palabras, Justo dice buscar que la gente se pregunte por el origen, por lo que hay detrás de la belleza, para llegar a la conclusión de la creación divina.

Justo Gallego no se siente iluminado. Exalta el sacrificio humano para transmitir un testimonio cristiano. Le pregunto si ha recibido algún “mensaje” durante todos estos años de sacrificio y me responde con cierta sorna “Aquí no hay milagros, tan sólo trabajo”.

Su desafío a los límites me hacen pensar en unas palabras de Fiorini en su libro El psiquismo creador donde reflexiona sobre “Lo posible como alternativa a lo real” (p. 31):

La caída en lo imposible es un riesgo de esta movilización, de esta provocación del caos. Con ese riesgo de caos se abre la posibilidad de construir nuevos objetos, nuevas formas y relaciones, es decir, construir lo posible como alternativa a lo real, y en ese lugar de lo posible hacer brotar un nuevo real.

Su historia es un sorprendente testimonio de autosuperación y tesón. Resulta extravagante pensar que expulsaron a este hombre del Monasterio en el que ingresó a la edad de 27años para satisfacer su vocación religiosa como fraile. Al parecer contrajo tuberculosis y temieron que contagiara al resto de los frailes. Lo que resulta maravilloso es que ni la enfermedad ni el rechazo pudieran frenar a este hombre que, probablemente, haya sobrevivido a la mayoría de los que ahora serían sus hermanos y que, sin duda, ha dado muestra de una fe y una disciplina difíciles de superar.

Fotografías: Graciela García
Bibliografía

Héctor Fiorini. El psiquismo creador. Buenos Aires: Editorial Paidós, 1995.

Laia Rosa-Armengol. La catedral inconclusa de Mejorada del Campo (Madrid). En Juan Antonio Rámirez, Escultecturas margivagantes. La arquitectura fantástica en España. Madrid: Ediciones Siruela‐ Fundación Duques de Soria, 2006, ver p. 215 y ss.

 

16 de enero de 2013

Primera exposición de Fernando Ventura

Este domingo 20 de enero a partir de las 11h se inaugura la primera exposición de Fernando Ventura en la recién inaugurada Galería Alegría de Madrid.

Mucho Corazón poco cerebro permanecerá abierta hasta el 10 de febrero en:

SHOWROOM MADRID
Plaza de Cascorro 13 28005
Sábados y Domingos de 11 a 14’30h.

Aquí puedes ver más obras de Fernando Ventura

 

 

5 de enero de 2013

El Estado Mental Radio

El Estado Mental Radio es una revista sonora, cerrada como proyecto y de una duración de tres meses con al menos cuatro horas de programación diaria.

El pasado mes he tenido el honor de participar en uno de sus ciclos de programación: Enfermos en el paraíso, conducido por José Manuel Ruiz Blas.

Durante el programa se abordan algunos temas de interés relacionados con el arte marginal (pintura, arquitectura, bordados, reciclaje…) y se habla de las manifestaciones artísticas outsider dentro de nuestro país. El programa nos permite descubrir además algunas piezas pertenecientes al género musical outsider (artistas como Daniel Johnston, Wesley Willis…) seleccionadas por José Manuel Ruiz Blas.

Descargar programa (90Mb – formato mp3 – 1´34”)

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