Archivo de la categoría ‘Art Brut’

5 de diciembre de 2010

Eugene Von Bruenchenhein

Eugene Von Bruenchenhein (Wisconsin, 1910-1983) trabajó la mayor parte de su vida en una panadería, aunque su verdadero deseo habría sido dedicarse a la creación artística.

Sin embargo, no consiguió que le reconocieran como artista y tan sólo después de su muerte hemos empezado a interesarnos por el extraño mundo que recreó en sus pinturas, por las fotos estilo pin-up que realizó a su mujer y por otras extravagancias como sus esculturas con huesos de pollo. A pesar de la falta de apoyo de su entorno él nunca dudó de su talento y vivió aislado en una burbuja compartida con su esposa Marie, una burbuja donde la creación ocupaba un lugar importante y alcanzaba cada rincón de su pequeña casa.

A Marie la retrató en multitud de fotografías eróticas en las que ella posaba adornada con bisutería barata o improvisada, por ejemplo adornos navideños. Muchas de las primeras imágenes en blanco y negro fueron coloreadas por Von Bruenchenhein, son las que tienen un halo más turbador. Quizás lo que inquieta en las imágenes es el acceso al universo de la pareja, donde se adivina la ingenuidad la modelo y su fe en el arte de su marido, reflejada en miles de imágenes que dejaron de ser privadas cuando ya ninguno de los dos esperaba ningún reconocimiento.

Las pinturas de Eugene Von Bruenchenhein son también exuberantes. No se conforma con una gama de colores sino que intenta abarcar todo el espectro en cada uno de sus cuadros. Aplica el óleo con las manos y  lo hace resbalar para crear efectos orgánicos en la representación de criaturas marinas, paisajes fantásticos o explosiones nucleares (a partir de los años 50 se obsesionó con la Guerra Fría).

Las fotos de la casa de Eugene Von Bruenchenhein proceden de stoppingoffplace
Las esculturas con huesos de pollo han sido tomadas del libro Outsider Art Source Book

Su retrato de la web oficial, de donde también se ha tomado la imagen de su pintura.
Las fotografías de Marie son del libro  de John Maizels Raw Creation y de hesitationwaltz

26 de junio de 2010

El altar de Ni Tanjung

ni tanjung

Ni Tanjung construyó junto a una carretera balinesa un montículo-altar de piedras pintadas con blanco, entre las que intercalaba flores recién cortadas y varas de incienso.

Lo más interesante de su trabajo es el ritual creativo al que se entregó cada día, invariablemente. Una ceremonia que incluía ofrenda de flores, cánticos y danzas de su invención dedicadas a sus ancestros. Siempre llevaba en la mano un espejo  para mirar su obra desde distintos ángulos, incluyéndose dentro de la escena, mientras cantaba. El espejo le permitía verse integrada en el mundo construido. A través de él viajaba a la obra y convertía su mirada en una acción significante (o intencionada, o distante).

ni tanjung

Ni Tanjung tiene ahora unos ochenta años y vive en condiciones muy humildes junto a su marido y su hija (la única que vive de los cuatro que tuvieron). Ni Tanjung fue capturada durante la ocupación japonesa y obligada a realizar trabajos forzosos pero lo que verdaderamente marcó su vida fue el fallecimiento de uno de sus hijos siendo aún niño. Fue a partir de ese momento cuando se dedicó a construir este altar, que en la actualidad ha sido desmatelado.

Más información y fuentes de las imágenes aquí y aquí

13 de junio de 2010

dibujos-inventario de mujeres en psiquiátricos

Descubrí que mi obsesión de que cada cosa estuviera en su puesto, cada asunto en su tiempo, cada palabra en su estilo, no era el premio merecido de una mente en orden, sino al contrario, todo un sistema de simulación inventado por mi para ocultar el desorden de mi naturaleza (García Márquez, Memoria de mis putas tristes).

Es curiosa la afición del ser humano por los inventarios o sus conceptos afines, menos ligados a lo económico, el coleccionismo y los gabinetes de curiosidades. Parece como si necesitáramos nombrar, ordenar, representar el mundo para apropiárnoslo.

En otros artículos se ha hablado de la creación de museos personales link 1 y link 2 que responden un poco a esa necesidad de organizar y materializar los conocimientos para crear una enciclopedia a medida.

En el libro Waanzin Is Vrouwelijk, La folie au féminin, Madness is female editado por el Museo Dr. Guislain, he encontrado nuevas muestras de inventarios realizados por mujeres internadas en psiquiátricos a principios del siglo 20. Creaciones de mujeres que necesitaban desesperadamente reafirmar su identidad y que encontraban en la representación de los objetos un puente hacia la perdida materialidad del mundo. Mediante la elaboración de estos dibujos se combate de algún modo la frialdad de la institución, la carencia de objetos personales y de objetos afectivos, recuperando una porción (un registro para la memoria) de las cosas perdidas. Así Hedwig Wilms (Alemania, 1874-1915), quien apenas hablaba ni comía, quiso hacerse con una vajilla similar a la que tenía antes de ser internada y que confeccionó con el único material que tenía: grueso hilo de algodón. Así, aunque no recuperara el objeto querido sí se apropiaba de su fantasma, de su sombra. Pero volviendo a los inventarios, los siguientes dibujos proceden de tres mujeres diferentes, dos de ellas acompañan los dibujos de anotaciones a fin de definir y atrapar aún más el objeto representado. La ilusión de control que proviene de representar fragmentos del mundo reside en todos nosotros, desde niños, necesitamos dibujar a nuestros seres queridos, confeccionar barajas de cartas a medida, coleccionar todo tipo de cosas. En todos los casos, lo más interesante de los inventarios, también del más completo de ellos realizado por el artista Bispo do Rosàrio, es la selección de los objetos representados y los lazos invisibles que los ligan entre sí trazando senderos por un mapa de la psique de su autor.

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Aline von Perfall (Bamberg)

Shigeko Akakabe (Tokio)

Frau Br (Viena)

12 de agosto de 2009

Máquinas


Fig. 1. François Monchatre, “Puedo llamaros Hélène” (1977).


François Monchatre (Francia, 1928) está fascinado con la aviación y construye excéntricas máquinas con todo tipo de materiales. Si éstas son interesantes de por sí, las completa con curiosos títulos, poéticos y ocurrentes. Entre otros oficios, François contruyó muñecos y fue limpiador de cristales.


Su obra se encuentra recogida en la Fabuloserie (la colección de Alain Bourbonnais) al igual que las extrañas máquinas de Joël Negri (Francia, 1949) que replantean la relación del hombre con la locomoción.

Fig. 2. Joël Negri, “El carro a vela” (s.f.)

Joël Négri era albañil de profesión y tenía cierta experiencia trabajando con mosaicos y azulejos. Sus primeros trabajos fueron relieves pero poco a poco se fue sumergiendo en su principal inquietud que gira en torno a la rueda. Realizó una serie de ‘carros’ con cabezas humanas o de animal. Objetos híbridos a caballo entre el juguete y la máquina, lo orgánico y lo mecánico.


En sus últimos trabajos ha virado su interes a creaciones más abstractas sin llegar a abandonar su léxico preferido compuesto de alas y ruedas.


Fuente imágenes: Outsiders: An Art Without Precedent or Tradition. (1979) London: Arts Council of Great Britain.


29 de marzo de 2009

Máquinas maravillosas… continuación

Giant Whirlings, Vollis Simpson

Vollis Simpson (1919) en Carolina del Norte utilizó la energía del viento y el sistema de calefacción de su hogar para mover sus molinillos gigantes, algunos de más de 10 metros. El metal empleado en su fabricación procede de piezas de vehículo encontradas en vertederos. Le interesaban sobre todo los reflectores que devolvían brillos de colores en todas direcciones.


Giant Whirlings, Vollis Simpson


En Fay-aux-Loges, Francia, encontramos Le Manège, obra de Pierre Avezard (1901-aprox. 1980) consistente en un conjunto móvil de figuras de madera y metal construidas con latas de conservas y otros materiales de desecho. Posee una réplica de 12 metros de altura de la Torre Eiffel, un átomo de molécula gigante y flores y plantas de metal entre otros objetos fantásticos. En la actualidad se encuentra en La Fabuloserie, un museo privado de piezas de Art Brut.

A Pierre Avezard, llamado Petit Pierre (1909-1992) le gustaba decir que nació antes de lo previsto. Sin siquiera el agujero de las orejas, por tanto sordo y medio ciego, se le confió el “oficio de los inocentes”: pastor. La invasión de las máquinas en la vida del hombre le dejaba perplejo y pasaba sus días analizando el movimiento de los aparatos con los que se topaba. Solitario y fascinado por la velocidad a la que cambia el mundo, comenzó a construir este carrusel que aún hoy sigue girando con ensordecedor chirrido de hierros.

9 de enero de 2009

CreaturaS, Casa de Arte Bruto en Bilbao

CreaturaS es una asociación sin ánimo de lucro que fue fundada en junio de 2007 en Bilbao por un grupo de personas procedentes del psicoanálisis, del trabajo social, de la salud mental y del medio artístico y de las Bellas Artes.

Se trata de una “casa” de Arte Bruto, que acoge a todo aquél que quiera inscribir en ella su particularidad artística. A día de hoy, cuenta con diversos apartados como: Una Galería, Colección, Centro de documentación y con un Taller de Arte al que acuden cinco autores y se prevé que este mes se apuntarán algunos más.

Las responsables del taller son Helena González Sáez (artista) y Eider Amezua (pintora y psicóloga). El Taller fue fundado con la intención de crear un espacio donde cada sujeto pudiera expresarse a través de procesos y materiales comunes a las Bellas Artes, sin necesidad de preparación artística previa. Tiene un carácter no directivo y la asociación facilita todo el material plástico.

Además de este espacio de frecuencia semanal, CreaturaS organiza una Exposición, un Coloquio y una publicación de carácter anual, así como seminarios y visitas a otros centros con intereses comunes. El pasado mes de diciembre tuvo lugar en Bilbao la primera Exposición y Coloquio titulados Art & Psi “Heterodoxias”.
Aquí podéis ver un aperitivo del trabajo de algunos autores que de alguna manera están vinculados con CreaturaS.
Podréis ver mucho más en la web de CreaturaS

Obra de Julio Estella
Ricardo Ibarretxe de Luis La mujer de Atila
Manu
Emmanuel Lantxas
Mariano Iñigo
7 de diciembre de 2008

juguetes contra la ceguera


Habiendo dedicado su vida al trabajo de la madera, Emile Ratier comienza a sentir que está a punto de quedarse ciego. La pérdida progresiva de la vista, le empuja a aferrarse a un mundo donde se potencian los otros sentidos. Sin dejar de trabajar el material por él más explorado, comienza a construir objetos de madera fantásticos y polisensoriales. Estos consisten en máquinas, norias, extraños tiovivos o relojes cuyo engranaje hacen funcionar los animales. El tacto y el sonido, toman un papel importante en el disfrute de estas máquinas de madera, clavos viejos, piezas de bicicleta y alambre. Ratier quedó completamente ciego a la edad de 65 años.

24 de septiembre de 2008

Arte en confinamiento (II)

El gesto del encierro tiene otra profundidad: no aisla a extraños desconocidos; los crea, altera rostros familiares en el paisaje social, para hacer de ellos rostros extraños que nadie reconoce ya.

En los comienzos del siglo XX las mujeres podían ser internadas en psiquiátricos por varias razones, por prostitución, malas relaciones familiares, por tener un hijo ilegítimo, un amor desafortunado, un divorcio, un matrimonio sin hijos o incluso por viudedad. Al menos así sucedía en Alemania, donde se han rescatado más muestras del trabajo de los internos gracias a la labor del psiquiatra Hans Prinzhorn.
Para ello bastaba con que su padre, su hermano o su marido la condujeran a un centro psiquiátrico donde a menudo se les diagnosticaba esquizofrenia que en aquella época era llamada Dementia Praecox.

Allí sufrían las duras “terapias” consistentes en aislamiento, baños de larga duración, camisas de fuerza, sujeción con paños mojados, sobre-alimentación involuntaria, “curas” de sueño, de malaria, de insulina, electroshocks… No es de extrañar que necesitaran desesperadamente reafirmar su identidad. Es por ello que las creaciones que nos han quedado como testimonio suelen ser autorretratos, biografías o representaciones de objetos cotidianos. Apenas podían conservar pertenencias y su apego a lo poco que les rodeaba podía constituir un vínculo a la “materialidad” del mundo.

barbara_suckful

Barabara Sückfull

Barbara Suckfüll integraba en sus extraños dibujos con escritura las siluetas de cucharas, tazas y platos que la rodeaban. Dicen los informes que Hedwing Wilms (Alemania, 1874-1915) apenas hablaba y solía renunciar a la cena. Con grueso hilo de algodón construyó una vajilla textil que le recordaba a la que tenía antes de ser internada. Se compone de un conjunto de bandeja, jarra y taza, que no podemos evitar comparar con el trabajo de Meret Oppenheim.

Hedwing Wilms

Meret Oppenheim

Sin embargo, lo que para Meret Oppenheim es una elección estética para Hedwing Wilms es fruto de una limitación. Una limitación que puede dar como resultado creaciones insólitas y poéticas como ésta.

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