Entradas con la etiqueta ‘Hedwig Wilms’

6 de mayo de 2014

“Los trajes y el arte outsider” charla

charla_art_brut_españa por graciela garcía

Dentro del marco de la exposición Arte Expósito, Graciela García charlará sobre “Los trajes y el arte outsider”. El Jueves 8 de Mayo a las 19:30 en la Galería Alegría. Os esperamos!

 

 

13 de junio de 2010

dibujos-inventario de mujeres en psiquiátricos

Descubrí que mi obsesión de que cada cosa estuviera en su puesto, cada asunto en su tiempo, cada palabra en su estilo, no era el premio merecido de una mente en orden, sino al contrario, todo un sistema de simulación inventado por mi para ocultar el desorden de mi naturaleza (García Márquez, Memoria de mis putas tristes).

Es curiosa la afición del ser humano por los inventarios o sus conceptos afines, menos ligados a lo económico, el coleccionismo y los gabinetes de curiosidades. Parece como si necesitáramos nombrar, ordenar, representar el mundo para apropiárnoslo.

En otros artículos se ha hablado de la creación de museos personales link 1 y link 2 que responden un poco a esa necesidad de organizar y materializar los conocimientos para crear una enciclopedia a medida.

En el libro Waanzin Is Vrouwelijk, La folie au féminin, Madness is female editado por el Museo Dr. Guislain, he encontrado nuevas muestras de inventarios realizados por mujeres internadas en psiquiátricos a principios del siglo 20. Creaciones de mujeres que necesitaban desesperadamente reafirmar su identidad y que encontraban en la representación de los objetos un puente hacia la perdida materialidad del mundo. Mediante la elaboración de estos dibujos se combate de algún modo la frialdad de la institución, la carencia de objetos personales y de objetos afectivos, recuperando una porción (un registro para la memoria) de las cosas perdidas. Así Hedwig Wilms (Alemania, 1874-1915), quien apenas hablaba ni comía, quiso hacerse con una vajilla similar a la que tenía antes de ser internada y que confeccionó con el único material que tenía: grueso hilo de algodón. Así, aunque no recuperara el objeto querido sí se apropiaba de su fantasma, de su sombra. Pero volviendo a los inventarios, los siguientes dibujos proceden de tres mujeres diferentes, dos de ellas acompañan los dibujos de anotaciones a fin de definir y atrapar aún más el objeto representado. La ilusión de control que proviene de representar fragmentos del mundo reside en todos nosotros, desde niños, necesitamos dibujar a nuestros seres queridos, confeccionar barajas de cartas a medida, coleccionar todo tipo de cosas. En todos los casos, lo más interesante de los inventarios, también del más completo de ellos realizado por el artista Bispo do Rosàrio, es la selección de los objetos representados y los lazos invisibles que los ligan entre sí trazando senderos por un mapa de la psique de su autor.

aline_von_perfall

Aline von Perfall (Bamberg)

Shigeko Akakabe (Tokio)

Frau Br (Viena)

2 de septiembre de 2008

Creación textil en confinamiento

Leyendo el post del blog La Taberna del Mar sobre Marguerite Sirvins había sentido curiosidad por conocer las piezas creativas que había hecho esta mujer además de su famoso vestido de novia, cosido con hilos arrancados de sus propias sábanas.

Internada en un psiquiátrico a la edad de 41 años con diagnóstico de esquizofrenia, se sabe que había realizado numerosos bordados y acuarelas. Éste es uno de sus bordados, que al parecer siempre representaban escenas íntimas y familiares que recrean la infancia de la autora y donde los niños son los protagonistas.

Marguerite Sirvins “Escena de interior con muñeca”.
Entre 1944-1955. Hilo de lana y seda sobre tejido.

Otro hallazgo es la llamada Robe de Bonneval, obra anónima de una mujer internada en el Hospital Psiquiátrico de Bonneval en 1929, a partir de retales de tejido e hilo sobrante del taller de costura.

Anónimo “Traje de Bonneval”
Entre 1938 et 1948
Lana bordada sobre tejido y botones ;
120 x 100 x 3 cm

Comenzó a coserla a escondidas de todos, hasta que se sintió confiada para enseñarla. Tardó un total de diez años en terminarla y se compone de un conjunto de vestido, capa, toquilla, bolso y alfombra. Está bordado con motivos como plumas de pájaros y guirnaldas, siluetas de hombres y animales y se concibe como un vestido ritual.

Comenzó a confeccionarlo ante el anuncio de la muerte de su marido. Su objetivo era crear una obra tan solemne que reafirmara su poder frente a cualquier autoridad, administrativa o religiosa. Sería lucida en el curso de una celebración fastuosa, destinada a celebrar el reencuentro de la pareja en libertad, para vencer el pasado, el confinamiento y la muerte.

Por varios motivos nos recuerda a la obra de Marguerite Sirvins, y también a los atuendos de Vahan Poladian, a los impermeables de Willem van Genk y los mantos ceremoniales de Bispo Do Rosario.