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1 de noviembre de 2008

Melvin “Milky” Way (Carolina del Sur, 1954)


Sus composiciones son mensajes crípticos compuestos con textos intrincados y fórmulas químicas y matemáticas, ecos fragmentarios de su época de estudiante en el instituto.

El sentido que para él tenían estas composiciones está relacionado con “la impresión de una elaborada revelación del orden oculto de las cosas, de las simetrías secretas del mundo capturadas mediante símbolos” (Rexer, How to look at Outsider Art, p. 149).

Rexer señala varias similitudes con la obra de Wölfli, por un lado el uso del lenguaje desde relaciones puramente formales, por otro, la música. Wölfli se refería a muchos de sus dibujos como composiciones musicales y las notas están casi siempre presentes en sus creaciones. A veces son sólo fragmentos que se filtran entre los espacios libres de las ilustraciones y bandas decorativas. En otras ocasiones, todo parece estar supeditado a la música y sus creaciones se basan en partituras disparatadas, rotas por la incursión de algún dibujo o collage.

Para Melvin Way, las frases y palabras de sus creaciones plásticas deben ser convertidas en sonido. Way sentía adoración por la música. Sabía tocar varios instrumentos y fue componente de grupos de Jazz y R&B.

Antes de la aparición de sus primeros problemas mentales, trabajó en una fábrica y como chofer. A partir de 1970 comenzó a sentirse aislado y dislocado, alternando épocas de vagabundaje con temporadas en habitaciones de protección oficial. Fue incitado a participar en alguno de los programas de creatividad de los hospitales. Allí, uno de los profesores alentó su trabajo y lo dio a conocer en los circuitos del arte de Nueva York.

11 de mayo de 2008

Arte outsider y mandalas

adolf wolfliAdolf Wölfli Catholic Spirit-Central, Roma (1905).

Fuente: www.gseart.com

Emanuel Navratil

Emanuel Navratil Fantastic City in the City (1940)

Lápices de colore ssobre papel de emabalar montado en madera. 38 x 44 pulgadas.
Galería St. Etienne

Fuente: www.artnet.com

minnie evansMinnie Evans. Diseño realizado en los Airlie Gardens Óleo y técnica mixta sobre lienzo. (1967)

Minnie Evans Sin título 1945 – 1967

Fuente: www.artnet.com

Muchos estudiosos del Art Brut han observado la frecuencia con que aparecen en las obras de estos autores composiciones que recuerdan a mandalas.

Desde Adolf Wölfli hasta Emmanuel Navratil, Minie Evans y tantos otros.

Realizar un mandala es de alguna manera ordenar el caos circundante. Trabajando una geometría basada en el centro de poder. De este modo se puede sugerir que los autores que utilizan el símbolo del mandala, al situarse en el centro de la estructura, están trabajando la relación de su sí-mismo con el cosmos.

El mandala sirve como propósito conservador especialmente para restablecer un orden existente con anterioridad. Pero también al propósito creador de dar expresión y forma a algo que aún no existe, algo que es nuevo y único. El segundo aspecto es quizá, aún más importante que el primero, pero no lo contradice. Porque, en la mayoría de los casos, lo que restablece el antiguo orden, simultáneamente implica cierto elemento de creación nueva. En el nuevo orden, los modelos más antiguos vuelven a un nivel superiror. El proceso es el de la espiral ascendente que va hacia arriba mientras vuelve una y otra vez al mismo punto.

M.-L. Von Franz. Carl G. Jung. El hombre y sus símbolos (p. 225)

Si te interesan los mandalas, te recomiendo este completo post en el blog Mis mejores zapatos.