4 de julio de 2010

El proceso creativo en las artes plásticas: Curso

aurelien lortet

El escultor Aurélien Lortet

La Universidad Pablo de Olavide de Carmona organiza este verano por octava vez un programa de cursos de verano entre los que se encuentran propuestas muy interesantes. Esta vez tengo la suerte de participar en uno de ellos: “El proceso creativo en las artes plásticas, desde la génesis de la idea hasta su realización” coordinado por el escultor Aurélien Lortet y en el que también participa la conocida artista textil Marie-Rose Lortet vinculada al art brut y la profesora Eugenia Agustí de la Universidad de Barcelona.

Datos y programa:

Fecha de celebración: Del 26 al 30 de julio.
Coordinación: Don Aurélien Lortet. Escultor.

Duración: 30 horas. Libre configuración: 3 créditos.
Tarifa:
Código del Curso: 2010cc00

Resumen del contenido del curso: En este curso se pretende definir, delimitar y acercarse al proceso creativo en el ámbito de las artes plásticas, buscando cuáles son sus detonantes, su desarrollo, sus etapas, sus procesos intermedios, hasta llegar a la conclusión su realidad física como obra.

Dirigido a: Estudiantes de arte, bellas artes, artes plásticas, escultores, pintores, artistas en general y cualquier persona interesada en la materia propuesta de estudio.

Ver programa >>

Y no quiero dejar de recomendaros otro de los cursos : “Arteterapia y artes visuales en la construcción de la identidad” cuyo programa podéis consultar aquí.

26 de junio de 2010

El altar de Ni Tanjung

ni tanjung

Ni Tanjung construyó junto a una carretera balinesa un montículo-altar de piedras pintadas con blanco, entre las que intercalaba flores recién cortadas y varas de incienso.

Lo más interesante de su trabajo es el ritual creativo al que se entregó cada día, invariablemente. Una ceremonia que incluía ofrenda de flores, cánticos y danzas de su invención dedicadas a sus ancestros. Siempre llevaba en la mano un espejo  para mirar su obra desde distintos ángulos, incluyéndose dentro de la escena, mientras cantaba. El espejo le permitía verse integrada en el mundo construido. A través de él viajaba a la obra y convertía su mirada en una acción significante (o intencionada, o distante).

ni tanjung

Ni Tanjung tiene ahora unos ochenta años y vive en condiciones muy humildes junto a su marido y su hija (la única que vive de los cuatro que tuvieron). Ni Tanjung fue capturada durante la ocupación japonesa y obligada a realizar trabajos forzosos pero lo que verdaderamente marcó su vida fue el fallecimiento de uno de sus hijos siendo aún niño. Fue a partir de ese momento cuando se dedicó a construir este altar, que en la actualidad ha sido desmatelado.

Más información y fuentes de las imágenes aquí y aquí

20 de junio de 2010

Sobre la colección de l’Art Brut de Lausanne

henry_darger

Henry Darger

En una visita hace dos semanas a la colección de l’Art Brut de Lausanne tuve oportunidad de ver en directo algunas obras que conocía por reproducciones. Las imágenes de los catálogos suelen ser una obra en sí y a veces desmerecen los originales (o los mejoran).

Entre las piezas imposibles de reproducir sin sacrificar la impresión de tenerlas delante están los lienzos de Auguste Lesage. Por alguna razón los colores reales se parecen bastante poco a los colores de las reproducciones, los fondos son más neutros y las gamas más sutiles. Son increíblemente pulcros y simétricos. Sorprende lo grandes que son, en particular el primero que pintó, y están realizados con gran profusión de detalle que se pierde en las copias impresas.

También los dibujos de Anna Zemankova ganan mucho en directo, el trazo del dibujo es tan fuerte que son casi bajorrelieves. Tampoco me imaginaba que el blanco vestido de novia que confeccionó Marguerite Sirvins tendría por detrás botones de hilo de colores.

Por nombrar también alguna pequeña decepción, las obras de Wölfli no me produjeron el efecto que esperaba. Ya había visto algunos de sus dibujos en las exposiciones traídas a Madrid y me habían dejado un poco indiferente. Ver en Lausanne varias de ellas reunidas debería haberme ayudado a meterme en el universo del autor, tan conocido y tan admirado y sin embargo, por alguna razón las obras no me decían nada.

Todo lo contrario me pasó con Henry Darger, que no me había interesado hasta ahora. Nunca me habían interesado los estereotipados dibujos de las niñas Vivian, por lo que no me había fijado en los escenarios con la atención que se merecen. Algunos de ellos tienen un largo desarrollo en el que se da un interesante juego con las escalas y las transiciones entre espacios. Algo parecido me sucedió con Paul Amar, tampoco en su caso había sabido ver más allá del kitsch de las esculturas compuestan con elementos marinos y pintadas con barniz de uñas. Ni siquiera cuando las trajeron al Círculo de Bellas Artes hace unos años. Por el contrario al verlas reunidas en la oscura sala que le dedica el museo de Lausanne, se desvela que en esos teatrillos hay algo más profundo y potente de lo que parece a simple vista. La mayoría estaban presentados dentro de cajas de cristal e iluminados con varias bombillas escondidas entre las conchas de modo que parecían una especie de acuarios con submundos del otro lado del espejo.

Se puede ver un video con algunas de sus obras  aquí.

paul_amar

Paul amar

Fuentes de las imágenes:

Henry Darger
Paul Amar

13 de junio de 2010

dibujos-inventario de mujeres en psiquiátricos

Descubrí que mi obsesión de que cada cosa estuviera en su puesto, cada asunto en su tiempo, cada palabra en su estilo, no era el premio merecido de una mente en orden, sino al contrario, todo un sistema de simulación inventado por mi para ocultar el desorden de mi naturaleza (García Márquez, Memoria de mis putas tristes).

Es curiosa la afición del ser humano por los inventarios o sus conceptos afines, menos ligados a lo económico, el coleccionismo y los gabinetes de curiosidades. Parece como si necesitáramos nombrar, ordenar, representar el mundo para apropiárnoslo.

En otros artículos se ha hablado de la creación de museos personales link 1 y link 2 que responden un poco a esa necesidad de organizar y materializar los conocimientos para crear una enciclopedia a medida.

En el libro Waanzin Is Vrouwelijk, La folie au féminin, Madness is female editado por el Museo Dr. Guislain, he encontrado nuevas muestras de inventarios realizados por mujeres internadas en psiquiátricos a principios del siglo 20. Creaciones de mujeres que necesitaban desesperadamente reafirmar su identidad y que encontraban en la representación de los objetos un puente hacia la perdida materialidad del mundo. Mediante la elaboración de estos dibujos se combate de algún modo la frialdad de la institución, la carencia de objetos personales y de objetos afectivos, recuperando una porción (un registro para la memoria) de las cosas perdidas. Así Hedwig Wilms (Alemania, 1874-1915), quien apenas hablaba ni comía, quiso hacerse con una vajilla similar a la que tenía antes de ser internada y que confeccionó con el único material que tenía: grueso hilo de algodón. Así, aunque no recuperara el objeto querido sí se apropiaba de su fantasma, de su sombra. Pero volviendo a los inventarios, los siguientes dibujos proceden de tres mujeres diferentes, dos de ellas acompañan los dibujos de anotaciones a fin de definir y atrapar aún más el objeto representado. La ilusión de control que proviene de representar fragmentos del mundo reside en todos nosotros, desde niños, necesitamos dibujar a nuestros seres queridos, confeccionar barajas de cartas a medida, coleccionar todo tipo de cosas. En todos los casos, lo más interesante de los inventarios, también del más completo de ellos realizado por el artista Bispo do Rosàrio, es la selección de los objetos representados y los lazos invisibles que los ligan entre sí trazando senderos por un mapa de la psique de su autor.

aline_von_perfall

Aline von Perfall (Bamberg)

Shigeko Akakabe (Tokio)

Frau Br (Viena)

22 de mayo de 2010

Carteles de películas para el “cine móvil” de Ghana

carteles Ghana carteles Ghana carteles Ghana

Estos carteles fueron pintados entre 1985 y 1996 por varios artistas de Ghana. Su función era anunciar las películas que las empresas de cine móvil iban a retrasmitir en algún teatro o club de la aldea, a veces también se organizaban los “visionados” al aire libre.

El fenómeno del cine móvil comenzó en Ghana en la década de los ochenta como una oportunidad para acercar al pueblo las películas que de otro modo no conseguirían ver. Para ello necesitaban poco más que un reproductor de video, una cinta VHS y un monitor de televisión, que eran conectados a un generador portátil.

Lo más divertido del asunto era que los carteles los encargaban a pintores que muchas veces no habían visto la película. Estos no tenían más remedio que ilustrarla con lo que se quisieran imaginar a partir del título. Lo importante no era ser fiel a la trama sino crear escenas atrayentes, con colores vibrantes y con promesas de acción y terror.

La mayoría de estos carteles están pintados en lonas de sacos de harina reciclados. El fenómeno del cine móvil decayó a finales de los 90, con la popularización de la televisión en los pueblos de Ghana.

Las películas escogidas provienen de Hollywood y de Hong Kong, con menor presencia de películas africanas. El libro Extreme Canvas: Movie Poster Paintings from Ghana, de Ernie Wolfe, editado por Dilettante Press, recoge una buena cantidad de estas imágenes y ensayos de personas vinculadas al arte y el cine, entre ellos Gus Van Sant y Angélica Huston.

Las imágenes proceden del blog ephemera assemblyman

9 de mayo de 2010

La Tía Sandalia, intérprete de la religión

Tía Sandalia y figura

El acto creativo encuentra fisuras por donde asomarse a realidades que normalmente no visita.

Un ejemplo es la historia de Sandalia Simón Fernández (Toledo, Villacañas, 1902-1987), más conocida como la tía Sandalia. Una mujer de condición humilde que, de un modo u otro consiguió entregarse a su actividad creativa sin encontrar la oposición que normalmente habría despertado en su entorno cualquier persona que descuidara sus obligaciones. En la sociedad de su tiempo en Villacañas lo normal era que los hombres se centraran en las labores agrícolas mientras las mujeres les ayudaban con esto y con las agotadoras tareas domésticas que incluían encalar un día tras otro las paredes de los silos en que vivían.

Quizás, los factores que le proporcionaron esa especie de inmunidad nada habitual fueron, por un lado, el carácter religioso de sus creaciones y por otro, su fuerte personalidad y el respeto que el pueblo sentía por las desgracias que sufrió a lo largo de su vida.

Los silos de VillaCañas.

El silo era la vivienda de las familias más humildes de la llanura manchega. Se conoce su existencia desde comienzos del siglo XVIII y aún en 1950 había 1.700 silos censados en el casco urbano de Villacañas, en la provincia de Toledo, donde vivió Sandalia Simón Fernández.

Se trata de viviendas excavadas en el suelo a 4 metros de profundidad. Al establecer su noviazgo, cada pareja compraba un solar de unos 470 m² y allí cavaba el silo con sus propias manos, abriendo el espacio necesario para alojar los dormitorios, la cocina, el comedor, las cuadras, el pajar y el gallinero.

Las paredes del interior se recubrían con cal, lo que además de sellar la roca, permitía que se aprovechara al máximo la luz del sol que entraba por las ventanas verticales (lumbreras).

Historia de la Tía Sandalia.

Siguiendo la trayectoria familiar, la Tía Sandalia vivía en uno de estos silos. Su infancia estuvo marcada por la figura de la madre, que se volcó en su única hija, transmitiéndole su religiosidad e intentando que aprendiera a leer, a lo que Sandalia se negó. Era por tanto ágrafa y la principal fuente de inspiración de sus creaciones religiosas procedía de los recuerdos del devocionario apocalíptico que le habían enseñado. Sandalia era tan devota que a partir de 1945, con la institución del culto al Nazareno, comenzó a vestir de forma permanente tal indumentaria.

Sandalia se casó a los 21 años, poco después del fallecimiento de su madre. Con su marido tuvo una relación entrañable y respetuosa, parece que él era un hombre sencillo y muy tolerante con las excentricidades de su esposa. Cuando éste partió a luchar en la Guerra Civil, el matrimonio ya tenía cuatro hijos.

Tía Sandalia

Se dice que fue una madre desapegada, al menos con su hijo mayor, que fue criado por otra familia. Es importante tener en cuenta que Sandalia sufría unos cinco ataques epilépticos al día y ya desde antes de dedicarse a la creación colaboraba poco en las tareas domésticas. Sin embargo, a partir del 25 de agosto de 1950 no sufrió ninguno más. Esta fecha coincide con el suicidio de uno de sus hijos y el inicio de una dedicación casi absoluta al modelado y a la pintura.

La gente del pueblo la ayudaba cuando sucedían estas crisis y se piensa que por miedo a que los ataques se reprodujeran le dejaban vía libre, Sandalia era tratada como un personaje un poco trastornado y también un poco temido, al que era mejor no molestar. Su propio marido indicaba a sus hijos “a madre no molestarla” y estos colaboraban en la preparación del yeso para modelar y después desaparecían respetando su soledad.

Un día que todos los hombres estaban trabajando en el campo, como era habitual, la vida de la familia se vio trastocada. Había desaparecido uno de los hijos de Sandalia, Ángel, y fue uno de los hermanos quien lo encontró, se había quitado la vida ahorcándose en un pozo. A partir de aquel momento la religiosidad de Sandalia se acentuó. Se volvió introvertida y se volcó en sus creaciones. Llegó incluso a retratar a su hijo con la soga que le provocó la muerte.

La obra.

silo de la Tía Sandalia

Las escenas que podían captarse en su casa combinan santos sangrientos, manteles de hule con flores de plástico, una paloma disecada que representa al Espíritu Santo… Sus primeras obras tenían un fin exclusivamente didáctico. Estaban destinadas a ser mostradas en momentos especiales, siempre por ella como guía intérprete y exégeta de los Misterios. No se puede saber con certeza porqué creaba pero está claro que ello le permitía destacar entre algunos vecinos y salir del anonimato general. A medida que veía su obra halagada se iba tomando más en serio su papel de artista o de persona dotada por Dios de un don especial. Finalmente dejó de crear para dedicarse exclusivamente a guiar a los interesados por su casa. Los visitantes debían guardarse mucho de ofender de alguna manera a Sandalia porque a poco que ella notara algún gesto de burla los echaba de su casa con cajas destempladas.

Sus creaciones están muy ligadas al trabajo del volumen, incluso cuando pinta, sus cuadros suelen tener elementos modelados. En cuanto a la técnica, partía de yeso o de los polvos que se usaban para enjalbergar las fachadas para así crear volúmenes amasando el yeso. Los detalles los afinaba con utensilios de cocina y los pinceles los construía ella misma con su pelo o con las crines de la cola de un burro.

Sus primeras figuras no tienen armadura interna pero las últimas sí, por lo visto había aprendido que esto les daría estabilidad y comenzó a construir estructuras con palos y sarmientos.

Cuando en 1982 se reconoció el valor de sus creaciones y se le dedicó una calle, les dio una capa de barniz bajo la cual añadió purpurina dorada y plateada, como si quisiera resaltar, con los elementos que tenía, la “divinidad” o la “belleza” de sus figuras.

Fuentes y datos de interés.

silo_exterior

Las imágenes de los silos proceden de encuentroarte
Las imágenes de la Tía Sandalia y de sus obras proceden del libro: ZARAGOZA SESMERO, V. (1997) “En la frontera del mito. la tía Sandalia (1902-1987)”. Toledo: Ilustrísimo Ayuntamiento de Villacañas.

En Villacañas puede visitarse el Museo del Silo y el Museo de la Tía Sandalia. El teléfono de información turística es: 925 56 03 42

19 de abril de 2010

Algunas curiosidades sobre la obra de Martín Ramírez

Martín Ramírez
Hay que ver las exposiciones solo y con personas distintas porque cada uno nos fijamos en unas cosas y porque viene bien que nos recuerden que nuestra mirada es sólo una de las muchas posibles.

Pasé por alto que los repetidos túneles que tanto obsesionan a Martín Ramírez están presentes también en los genitales de algunos de sus animales. Aunque sea aventurado divagar sobre lo que esto significa todo invita a pensar que las repetidas escenas en las que un tren sale de un túnel para meterse en otro representan el ciclo de la vida.

Martín Ramírez

Algo que ya había visto pero me ayudó ponerlo en palabras fue que lo realmente interesante de Ramírez es lo que no comparte con otros autodidactas, algunos lugares comunes a los que parece lógico acudir y que sin embargo él esquiva, creando formas de representar que son extrañas y que lo hacen único. Un ejemplo sería la manera de dibujar los escalones. En lugar de representar los contornos, las clásicas tres líneas horizontales, lo que dibuja es lo que no se ve, las líneas que no existen, y obvia las demás. Esto en cuanto a las líneas rectas, en cuanto a las curvas ya habíamos mencionado en otra entrada que las formas se emparentan con el crecimiento de las formas naturales, como los troncos de los árboles o los moluscos, que crecen de manera periódica, dejando sus huellas en la concha.

Mi amigo se dio cuenta de que el depresor de lengua que utilizaba como regla a veces le sirve también para trazar curvas cerradas y que en dos de las casi sesenta obras aparece una animal grande pisando a animales más pequeños.

A parte de eso se puede intentar adivinar qué figuras provienen de su imaginación y cuáles proceden de algún objeto o imagen que le sería familiar. La mayoría de las veces dibuja los ojos de forma esquemática y de frente, de la manera estereotipada que suelen hacerlo quienes no buscan una representación anatómica realista (por ejemplo los dibujantes egipcios) aun cuando las figuras están de perfil. Sin embargo uno de sus vaqueros sí tiene un ojo que está de perfil y además trazado de una manera que recuerda los dibujos animados. El caballo que monta también tiene los ojos en perspectiva y con volumen y lo que es más raro, se dibuja parte del ojo del lado de la cara que no se ve cuando lo normal en una representación “de memoria” sería no haberlo dibujado.

Martín Ramírez

17 de abril de 2010

Martín Ramírez – Milwaukee Art Museum

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