Archivo de la categoría ‘repetición’

4 de marzo de 2012

Las “muñecas” de Aurie Ramírez

Cada vez estoy más segura de que lo importante en el arte, en la literatura o en cualquier acto creativo es “tener gracia”. Es algo que sucede, no se puede forzar, la tienes o no la tienes y en el segundo caso puedes pasarte la vida persiguendo un destello que vislumbras de vez en cuando, obteniendo algunos logros y cierto reconocimiento tal vez.

Aurie Ramírez tiene gracia, no es de extrañar que su obra le guste por ejemplo a Cindy Sherman (Entrevista a Cindy Sherman por el Museum of Everything, /pdf).

Sus acuarelas recuerdan a las de Henry Darger aunque su universo carece de la construcción narrativa de éste y comparte sólo una pequeña parte de su poder turbador.
Aurie RamírezAurie Ramírez

Fuente de las imágenes : Creative Growth Arts Center / CGAC
Ver más obra de Aurie Ramírez en este post.

19 de julio de 2009

Innovación-repetición

Donald Mitchell “Sin Título” (2001)

Quitemos al arte la vestidura de innovación con la que ha estado coqueteando y que finalmente triunfó con Las Vanguardias hasta nuestros días. Sin ese corsé, el arte aparece libre de linealidad, como compañero del ser humano, camarada de miserias y celebraciones, siempre las mismas y diferentes.

Así mirado, el arte muestra la relación significativa entre creación y repetición, de la humanidad en conjunto y de cada experiencia individual.

Podemos hacernos la pregunta a la inversa ¿qué es lo que no se repite en la obra de un autor? Las anécdotas, las ocurrencias, los regalos del azar. De este modo lo significativo y esencial (lo repetido) es refrescado por lo inesperado (lo diferente). Como en un romance imposible, la entropía corteja al principio de constancia de Freud, o viceversa.


Pereña señala el principio de constancia de Freud, como “función secundaria impuesta por la necesidad de la vida”. Y señala “la tendencia originaria del sistema neuronal es la inercia, el nivel cero, la evacuación total de la excitación”. El principio de constancia sería el intento de trasladar la homeostasis, como regulación de la constancia fisiológica del flujo sanguíneo, la temperatura, etc. (López Fdez. Cao, ¿Nos hace la creación aptos para la vida?)

Podría pensarse que tanto la inercia como la entropía son tendencias naturales cuya pugna rige el movimiento y la estabilidad necesarias para la vida. La repetición, en cualquier caso, es una utopía, ya que aplicada a lo humano no puede ser idéntica. La repetición siempre sucede en dos momentos diferentes, no puede ser simultánea.

Del otro lado se encuentra el tan alabado concepto de “inspiración” entendido como un intento de contactar con lo nuevo o irrevelado. Como si lo nuevo fuera un espíritu al que se puede invocar pero que sólo se manifiesta si lo desea.

La ausencia de inspiración es la nada creativa o repetición. Lo curioso es que el estado de inspiración es en cierto modo un estado alterado de conciencia cercano por lo tanto al ritual, al automatismo, al trance… marcados todos ellos por la repetición.

Entendemos la repetición como parte fundamenteal del arte. Incluso su negación desesperada pone de manifiesto su importancia.

Las creaciones que estudiamos, espontáneas y obsesivas, dejan al desnudo esta necesidad humana de repetir.

Repetir conductas, generar monotonías, hábitos, rituales…


El artista pinta para entenderse, para entender el mundo, para entenderse en el mundo, o para constatar y expresar su no comprensión, el abismo insondable de la ininteligibilidad de sí y del mundo, para marcar la diferencia entre sí mismo y el otro, la irreductibilidad del ser frente al otro. Para hablar del fracaso de la identidad y la falacia de la identificación, para hablar, para no hablar cuando el lenguaje no tiene ya nada que decir.
(López Fdez. Cao, ¿Nos hace la creación aptos para la vida?)

2 de julio de 2009

Pierre Carbonel



Imágenes de Pierre Carbonel, sin título ni fecha encontrados. Fuente: http://www.les-metamorphozes.com/galerie/pages/artistes.htm


Encuentro bastante complicado obtener información sobre Pierre Carbonel (Anglet, Francia, 1925), apenas unas notas biográficas en las que se cuenta que dedicaba a sus creaciones todo el tiempo que le quedaba tras su ocupación como vendedor de artículos de perfumería.
Sus pinturas me parecen enigmáticas y no acierto a desentrañar el proceso pictórico, parece que experimentó con mezclas de emulsiones “combates de densidades líquidas” era como describía él sus creaciones (Karlins, 2001, ¶ 21)
Se trata de pinturas orgánicas que tienen algo de sedimentaciones rocosas, materia erosionada y subterránea que se reúne para conformar rostros.
También tiene algunas pinturas en las que el motivo de representación no es el retrato pero lo más habitual es que se dedique a encontrar las caras que se forman en las emulsiones que prepara.
Los colores (nunca colores puros ni brillantes) apoyan esta sensación de encontrarnos ante algo subterráneo. Al parecer se basaba en una capa tal de texturas que podía llegar a engrosar el lienzo hasta 10 centímetros.

KARLINS, N. F. (24 enero 2001) Special Edition: Outsider Art. En Artnet. Recuperado el 2 de Julio en http://www.artnet.com/Magazine/reviews/karlins/karlins1-24-01.asp

20 de noviembre de 2008

Imposible no pensar en Andy Warhol



¿Quién es Heinrich Reisenbauer?

Heinrich Reisenbauer (Kirchau, Austria, 1938) trabaja en el taller de artistas de la Clínica Psiquiátrica Gugging, donde produce una y otra vez dibujos compuestos por un mismo objeto que se repite sistemáticamente a lo largo de filas y columnas.

Su trabajo nos recuerda al arte pop, en particular a las obras de Warhol, pero son las diferencias y no las semejanzas, las que hacen interesantes estos dibujos seriados. El arte pop trabaja sobre la fuerza iconográfica descubierta en objetos de la sociedad de consumo, representativos de la moda, el capitalismo o la tecnología. En cambio Reisenbauer escoge objetos cotidianos pero atemporales y los repite como un juego, por el placer de comprobar la reconfortante consistencia de las cosas y la infinita multilicidad del mundo. Los elementos se diferencian entre sí por pequeños matices, aunque a simple vista parecen todos iguales. Nada que ver con cierto trasfondo “desasosegante” que trasciende de las imágenes pop, aunque igualmente exitoso. Basta con introducir su nombre en Google para comprobar la cantidad de dibujos suyos que se subastan.

Son ejercicios plásticos, infantiles quizás, pero que nos llevan a reflexiones más profundas. Éstas comienzan en cuanto pensamos en el proceso y en la motivación que puede llevar a este hombre a repetir sin cesar la misma configuración. A partir de cierto punto, se introduce en el proceso de creación nuestra mirada, entonces todo se complica, el espectador se siente atraído por una supuesta “obsesión” o por el juego, pero entonces el autor se siente reconocido y quién sabe si no cambia su motivación. Va a ser cierto que no se puede observar nada sin modificarlo.

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17 de agosto de 2008

Repetición, estereotipia y estilo

Cuando Arieti analiza el proceso creativo en su libro “La Síntesis Mágica” nos habla del momento en que el arte paleolítico abandona su voluntad “vitalista” (más cercana a la representación naturalista del entorno) para dar paso a la “esquematización” que caracteriza el periodo Neolítico. A partir de entonces existirán varios momentos en la historia del arte en que se pasa de la representación vitalista a la esquemática. Con el advenimiento del cristianismo, por ejemplo, se rompe con la tradición griega del naturalismo idealizado. El arte bizantino, espiritual y trascendental, debía alejarse de lo corpóreo y volver a formas esquemáticas.

En el momento en que aparece la esquematización, surge la repetición y el diálogo de ésta con sus conceptos afines: la estereotipia y el estilo.

La estereotipia es el lado anticreativo de la repetición, ya que recurre a formas “acordadas” y no inventa nuevas. La novedad (o creatividad) en la estereotipia se introduce con pequeñas alteraciones en el ritmo de la repetición. El lenguaje de la publicidad juega mucho con esto.

“La estereotipia o cualquier tipo de repetición o ritmo puede ser utilizado en el arte más elevado, en forma puramente decorativa u ornamental, o en la publicidad moderna.”

(Arieti, La Síntesis Mágica, p. 179)

La RAE define “estereotipia” como: Repetición involuntaria e intempestiva de un gesto, acción o palabra, que ocurre sobre todo en ciertos dementes. Esta definición de la RAE apunta a un concepto importante del arte outsider: la presencia de la repetición en los procesos creativos. Si bien el arte outsider no recoge sólo las obras de enfermos mentales, todos sus autores tienen en común en su proceso creativo la preponderancia del proceso primario sobre el proceso secundario.

El proceso primario es primitivo, universal e inconsciente… más cercano a la locura, posee la fuerza de la creatividad en bruto. No se trata de que haya artistas del proceso primario y artistas del proceso secundario. El proceso secundario es el ejercicio consciente y sofisticado que domina el material en bruto para que el artista consiga sus objetivos.

Volviendo al tema de la repetición, la estereotipia puede provocar un ritmo interesante cuando se reitera una forma “original” es decir, personal del autor, como en el caso de la obra de Carlo.

Al fin y al cabo, reconocemos el estilo de un autor por lo que en sus obras hay de repetición y estereotipia.

Las obras de Carlo se reconocen al primer golpe de vista. En ellas siempre contamos con la repetición de figuras de perfil, a menudo humanas, aunque también le interesan animales como pájaros o caballos.

Estas figuras se componen con un solo color, suelen estar “agujereadas” y por alguna razón las percibimos con reminiscencias tribales, con cierto poder lisérgico.

Sus composiciones nos recuerdan al arte egipcio, tanto por su sentido narrativo en hileras como por el juego de escalas que escapa a la lógica de la perspectiva clásica.

Carlo Zinelli es un ejemplo del efecto mágico de la repetición. La repetición es poderosa porque crea un ritmo, y es ese ritmo el que permite llamar la atención sobre las pequeñas variaciones que pueden introducirse.