Archivo de la categoría ‘escultecturas’

16 de mayo de 2008

Alejandro Santiago

Alejandro Santiago no es un artista outsider. Sin embargo sus 2501 migrantes de barro recuerdan en su aspecto y factura a las figuras de Nek Chand. El artista Oaxaqueño quiso con esta obra incitar a la reflexión en torno al tema de la migración masiva de mejicanos a EEUU. Sus esculturas están realizadas en barro y también son llamadas “monos de lodo”




5 de enero de 2008

Arte a partir de los 60 años

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Vollis Simpson “Molinillos gigantes”
Fuente: MAIZELS, John (1996) Raw Creation. Outsider Art and beyond. Hong Kong, Phaidon

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Tressa Prisbey “Bottle Village”
Fuente: SCHUBERT, Marcus (1991) Outsider art II: Visionary environments. Kyoto, Art Random 75

Tressa Prisbey, comenzó a construir a los 60 años el que sería llamado Bottle Village. Todo empezó por la necesidad de levantar un lugar para guardar su colección de 17000 lápices. Pensó que una manera económica de hacerlo podría ser servirse de botellas amalgamadas con cemento. Debió encontrar la experiencia muy gratificante pues dedicó los veinte años siguientes a la construcción de otras trece casas de botellas, dos pozos de los deseos, una fuente, varias plantaciones, dos altares y un paseo de mosaicos. Los únicos materiales que compró fueron cemento, arena, papel de pared y vigas de madera. El resto lo tomó del vertedero local.

Tressa se casó a los 15 años con un hombre de 52 que ya tenía siete hijos. Le dejó, quedándose a cargo de los niños, seis de los cuales murieron. En su obra hay abundantes referencias a la maternidad y también invocaciones de magia simpática (pozos de los deseos, amuletos…). De lo que más orgullosa estaba La señora Prisbey era de su capacidad para generar algo de la nada.

“Cualquiera puede realizar cualquier cosa con un millón de dólares. Fíjate en Disney. Pero hace falta algo más que dinero para crear algo de la nada, y mira lo bien que me lo he pasado haciéndolo.”

Tressa Prisbey

Otra demostración de vitalidad e imaginación: Vollis Simpson, que era fabricante de maquinaria para transportar casas. En su jubilación aplica sus conocimientos en la construcción de unos molinillos de diez metros de altura a partir de carrocería y otros desechos de vehículos. En Alcolea del Pinar, Guadalajara, tenemos el ejemplo de Máximo Rojo. A los 67 años comienza a transformar su jardín en un museo que llamará “El Jardín Escultórico”
(ver entrada “Museos personales”)

22 de diciembre de 2007

Museos personales

Le Jardin Encyclopédique en Isorno Valley, Suiza, de Armand Schulthess

Entre aquellos que dan rienda suelta a su creatividad modificando su entorno o vivienda encontramos a quienes pretenden crear un museo personal. Un museo entendido como un lugar que recoge todas sus experiencias, sabiduría y objetos acumulados a lo largo de los años. Es curioso observar que la mayoría de estas personas colecciona piedras, botellas, latas o muñecos que a menudo emplea después en sus construcciones. Me surgen varias dudas ¿qué es lo que nos/les empuja al coleccionismo? ¿Qué tiene de particular este coleccionismo que se basa en la recuperación de materiales? ¿Está emparentado con el síndrome de Diógenes? ¿es una locura asociar esta voluntad de personalizar y diferenciarse con un fenómeno como el tunning?

El Jardín Escultórico de máximo Rojo. Fotografía: Graciela García

El Jardín Escultórico de máximo Rojo. Fotografía: Graciela García

En España, encontramos entre otras la obra de Máximo Rojo, un abigarrado conjunto de más de 400 esculturas figurativas modeladas en cemento con piedras incrustadas y estructuras de alambre o hierro forjado en el interior. En ocasiones se sirve también con fines expresivos de plástico, madera o papel. No está claro si el autor (un agricultor que nunca se había interesado por el arte) comenzó su museo como un divertimento para combatir el ocio de la jubilación o por una “llamada interior”, desde luego su impulso debió ser lo suficientemente fuerte como para vencer las reticencias de su esposa y vecinos. Máximo Rojo reprodujo en su jardín el saber que había adquirido en manuales de Geografía e Historia desde que aprendió a leer a los 20 años. El conjunto de su obra se recogía bajo el nombre El Jardín Escultórico Universal y podía visitarse en Alcolea del Pinar (Guadalajara).Tras el fallecimiento de su autor en 2006 el jardín permanece cerrado y sin mantenimiento alguno.

Museo de las Perdices. Fotografía: Graciela García 

Museo de las Perdices y casa excavada en la roca de Lino Bueno. Fotografía: Graciela García

Como por contagio, a pocos metros del museo de Máximo Rojo, en Alcolea del Pinar, encontramos la impresionante casa excavada en la roca por Lino Bueno y otro museo personal: el Museo de la Perdices. Se trata de un lugar peculiar, a medio camino entre museo, bar y taller. Allí encontramos antigüedades de todo tipo intercaladas con obras del autor (escultura y pintura). Lo visitamos en agosto del año pasado y pudimos conocer al mismo Perdices que nos ofreció un refresco y una guía personalizada a cambio de la voluntad para el mantenimiento del museo. Nos dijo que estaba en desacuerdo con su inclusión en el libro “Escultecturas Margivagantes” que había aparecido unos meses antes y reseñaba las intervenciones del entorno y la arquitectura en España. También habló con cierta superioridad de sus paisanos Lino Bueno y Máximo Rojo a quienes consideraba en la inferior categoría de artesanos.

Museo de las Perdices. Fotografía: Graciela García
Museo de las Perdices. Fotografía: Graciela García

Museo de las Perdices. Fotografía: Graciela García

Entre todos los museos personales, me fascina Le Jardin Encyclopédique en Isorno Valley, Suiza, de Armand Schultness (1901-1972).

Le Jardin Encyclopédique en Isorno Valley, Suiza, de Armand Schultness

Ahora completamente destruido, Le Jardin Encyclopédique consistía en un área de 18.000 metros cuadrados disponiendo de una cadena de caminos, puentes, senderos, escaleras y puntos de vista panorámicos, por los que se desarrollaba una red de alambres de la que pendían cientos de placas hechas a mano con inscripciones. Ubicadas principalmente en los árboles, estas placas eran realizadas con viejas latas arrugadas sobre las que pintaba con óleo para después escribir textos en cinco idiomas mostrando su conocimiento enciclopédico en temas como Geología, Astrología, Matemáticas o Psicología.

Cuando las placas estaban deterioradas, por estar a la intemperie, entonces las cambiaba. Este laberinto de itinerarios estaba construido de acuerdo con estructuras: seguía rutas precisas marcadas por postes con campanas y cables que imitaban teléfonos. El laberinto es un trabajo hecho para llamar la atención del espectador. El jardín también representa una pequeña cosmogonía. En la casa tenía una biblioteca de setenta volúmenes que había escrito él mismo entre 1930 y 1940, y que no mostró a nadie. Probablemente Schulthess murió de hipotermia. Las autoridades de Tessin y sus herederos decidieron destruir su obra por lo que muy pocas placas sobreviven.
16 de diciembre de 2007

OUTSIDERS Y PSICOGEOGRAFÍA

Outsiders y psicogeografía:

Alterando el espacio extendemos los límites de nuestra identidad. Todos personalizamos nuestro hogar pero, a diferencia de los artistas outsiders, mantenemos nuestra intimidad repartida entre la cabeza y los cajones. No hacemos que invada los muebles como Karl Junker (ver entrada “homo aestheticus”) ni la grabamos en el suelo del dormitorio como Jeannot.

Plancher de Jeannot. Fuente: http://animulavagula.hautetfort.com/images/medium_grand_plancher.jpg

Al volcar las emociones sobre el espacio las trasladamos al mundo tangible y las hacemos palpables. Es además un acto de comunicación y una manera de sobrevivir a la muerte, muchos de estos lugares son descubiertos tras el fallecimiento de su habitante dejando constancia de su singularidad.

Pero no todas estas intervenciones tienen un carácter tan solitario y sombrío como la de Karl Junker o Jeannot (consultar su triste historia en el blog de animavagula). “La Maison de Celle qui peint” por ejemplo, es también excesiva y recargada pero al tiempo alegre y colorista. Su intervención se expande por el exterior y el interior, por las ropas y los inquietantes muñecos que encontramos por todas partes.





Vistas generales de la Maison de Danielle Jaqui. http://jacquesmottier.online.fr/pages/d_jaqui.html
Detalle : http://www.documentsdartistes.org/artistes/jacqui/repro4-1.html

Otras son meros alardes técnicos o artesanales que explotan al máximo las posibilidades de un recurso haciendo que estos pasen de lo habitual y cotidiano a lo fantástico a base de “lo excesivo”. Juan Antonio Ramírez lo llama “Apoteosis de un solo material”. The beer can house de John Milkovisch (1912-1988) en Houston se trata de una casa recubierta de las latas de cerveza. Su autor aplanaba el aluminio de las latas tras cortarles la parte superior e inferior y las ensartaba como guirnaldas. En total, 39000 latas (un paquete de 6 por día) fueron empleadas en la casa durante los 18 años que Milkovish destinó a su transformación.

“Beer Can House” de John Milkovisch. Fuente: http://www.roadsideamerica.com/attract/TXHOUbeer.html

Dentro de estos interventores del espacio encontramos una peculiaridad, aquéllos que desean volcar su singularidad y conocimientos o su afán coleccionista bajo forma de un museo personal. El próximo post estará dedicado a este tema. A continuación un pequeño resumen de la definición de psicogeografía.

Introducción a la psicogeografía:

La psicogeografía relaciona espacio y psique. Es una propuesta que parte del situacionismo en la cual se pretende entender los efectos y las formas del ambiente geográfico en las emociones y el comportamiento de las personas. Una de las estrategias más conocidas de la psicogeografía, aunque no la más importante, es la deriva. Se relaciona con el urbanismo y con Guy Debord

La forma de nuestras ciudades, de nuestras viviendas responde a unas características simbólicas determinadas por aspectos culturales, perceptivos y por las características personales del receptor. (Wikipedia).

La obra de Louise Bourgeois es un ejemplo claro de cómo la vivienda se convierte en recipiente de experiencias y sensaciones, de cómo “el espacio no existe, es sólo una metáfora para la estructura de nuestras existencias” Louise Bourgeois, citada por Lynne Cooke en “Adios a la casa de muñecas”. Louise Bourgeois. Memoria y Arquitectura. 2000. p. 63.

Artículo interesante : http://www.ub.es/geocrit/sn/sn-146(036).htm#_ednref10

30 de septiembre de 2007

El Imperio de la Esperanza y la Tranquilidad

Gerard Van Lankveld

Gerard Van Lankveld, Monera. Fuente 1 Fuente 2

Gerard_Van_Lankveld

Torre del Imperio, “Monera se encuentra con Gent”, 2005, acrílico sobre cartulina, 60 x 60 cm, colección de la Ciudad de Gent (Bélgica) (Fotografía de P. Kuppens) fuente y fuente 2 fuente 3

En una urbanización de la pequeña ciudad de Gemert (Dinamarca) se oyen repicar unas campanas. No provienen de una iglesia sino de una de las casas de ladrillo en apariencia igual que las otras pero sobre la que se alza una torre de colores.

Es el Imperio de Monera, regentado por Gerard Van Lankveld.

Desde su juventud, Gerard Van Lankveld se ha sentido diferente e incomprendido hasta el punto de necesitar crear su propio Estado, el Imperio de la Esperanza y la Tranquilidad, para combatir el rechazo social y el ridículo.

La bandera de su reino, al que llamará Monera, tiene tres colores: el rojo de la frustración, el blanco de la esperanza e iluminación y el verde de la paz y la tranquilidad.

Entre otras medidas gubernamentales, Van Lankveld bautiza cada año transcurrido con un nombre. Un concepto que resuma los eventos y sentimientos más significativos del mismo. Para ello toma nombres latinos (que según él se ajustan más a la belleza pintoresca de su reino) a los que añade modificaciones para transformarlos en su propio idioma. Considera su lengua materna, el danés, una lengua seca sólo apta para lo negocios.

Se puede ver un vídeo de Van Lankveld dirigido por Josef Devillé aquí

Evadirse de la realidad creando un universo propio es una estrategia de adaptación a la que todos recurrimos cunado nos disgusta el mundo en que vivimos, aunque no solamos ser tan ilustrativos como Van Lankveld. Así surge el concepto de Micronación. La mayoría de estas naciones son “simuladas”, otras pocas son secesionistas. Plataformas petroleras, territorios subterráneos habilitados para el ejército ahora abandonados en el desierto de EEUU, incluso las líneas delimitadoras de las fronteras han sido reclamadas por una pareja de artistas como micronación… Agustín Fernández Mallo habla de ellas en su novela Nocilla Dream.

Si te interesa el tema puedes visitar micronations.net/ e incluso crear tu propia micronación. Otro enlace interesante.

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