Archivo de la categoría ‘arte outsider en España’

14 de abril de 2011

Cabañas Efímeras

Las Cabañas Efímeras Can Sis Rals

Las Cabañas Efímeras Can Sis Rals realizadas por de Joseph Pujiula i Vila (Gerona, 1937?) en la localidad de Argelaguer, estaban construídas en su totalidad con ramas y hojas de los bosques en los que se ubica.

La experiencia de Pujiula como constructor comenzó con algunos inventos disparatados como una barca de latas a la que añadió el motor de una vespa para navegar por el río Fluvià o un 2CV que también convirtió en un extraño vehículo anfibio.

Su primera construcción “arquitectónica” fue una presa de madera que retenía parte del agua de la riera para hacer un estanque de patos. Animado por el éxito de esta experiencia, se animó a construir una cabaña, a la que siguieron otras tantas y jaulas para los animales que recogía.

No podía parar de construir y una cabaña más osada con puente colgante, dos pisos y trampolín sobre el estanque fue su siguiente paso. Poco a poco fue añadiendo arquitecturas cada vez más complejas y altas, hasta crear una especie de poblado aéreo.

Las Cabañas Efímeras Can Sis Rals

Las imágenes proceden en su mayoría del libro “Escultecturas margivagantes: la arquitectura fantástica en España” escrito por Juan Antonio Ramírez.

19 de marzo de 2011

De la pintura psiquiátrica al arteterapia en España, conferencia Ana Hernández Merino

Pinacoteca_Psiquiatrica_Espana

En esta conferencia abierta, la Dra. Ana Hernández Merino efectuará un recorrido por la historia de la pintura y la psiquiatría en España durante el siglo XX a través de distintas colecciones o textos y los comienzos del arteterapia.

En ella se estudiará la evolución desde el arte psicopatológico al arte como terapia y se establecerá un  paralelismo en este recorrido histórico entre el uso terapéutico del arte como terapia en nuestro país y en el mundo anglosajón, viendo causas y consecuencias o las relaciones con la vanguardia artística.

Se sugiere consultar con antelación al evento el catálogo on  line de la Pinacoteca psiquiátrica en la web de la Universidad de Valencia

Ana Hernández Merino

Doctora en Bellas Artes por la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Politécnica de Valencia (2000). Desde 1977 trabaja en los Servicios de Salud Mental habiéndose especializado en arteterapia. También es profesora en el Master de Arteterapia de la Escuela de Prácticas de Psicología de la Universidad de Murcia y colabora en los Masters de Arteterapia de la Universidad de Girona y el Master Oficial Interuniversitario (UAM, UCM y UVA) en Arteterapia y Educación Artística para la Inclusión Social.

Ha realizados diversas publicaciones en torno a la pintura de enfermos mentales y el arteterapia y ha comisariado la exposición “Pinacoteca psiquiátrica en España 1917-1990”. Edifici de la Nau, Patrocinada por el Vicerrectorado de Cultura de la Universidad de Valencia (2009).

Título: “De la pintura psiquiátrica al arteterapia en España”

Conferenciante: Dra. Ana Hernández Merino

Día: 23 de marzo

Hora: de 17 a 19

Lugar: Salón de Actos de la Facultad de Formación de Profesorado y Educación

Organización: Master Oficial Interuniversitario (UAM, UCM y UVA) en Arteterapia y Educación Artística para la Inclusión Social y Dpto. de Educación Artística, Plástica y Visual

Pinacoteca_Psiquiatrica_Espana

9 de mayo de 2010

La Tía Sandalia, intérprete de la religión

Tía Sandalia y figura

El acto creativo encuentra fisuras por donde asomarse a realidades que normalmente no visita.

Un ejemplo es la historia de Sandalia Simón Fernández (Toledo, Villacañas, 1902-1987), más conocida como la tía Sandalia. Una mujer de condición humilde que, de un modo u otro consiguió entregarse a su actividad creativa sin encontrar la oposición que normalmente habría despertado en su entorno cualquier persona que descuidara sus obligaciones. En la sociedad de su tiempo en Villacañas lo normal era que los hombres se centraran en las labores agrícolas mientras las mujeres les ayudaban con esto y con las agotadoras tareas domésticas que incluían encalar un día tras otro las paredes de los silos en que vivían.

Quizás, los factores que le proporcionaron esa especie de inmunidad nada habitual fueron, por un lado, el carácter religioso de sus creaciones y por otro, su fuerte personalidad y el respeto que el pueblo sentía por las desgracias que sufrió a lo largo de su vida.

Los silos de VillaCañas.

El silo era la vivienda de las familias más humildes de la llanura manchega. Se conoce su existencia desde comienzos del siglo XVIII y aún en 1950 había 1.700 silos censados en el casco urbano de Villacañas, en la provincia de Toledo, donde vivió Sandalia Simón Fernández.

Se trata de viviendas excavadas en el suelo a 4 metros de profundidad. Al establecer su noviazgo, cada pareja compraba un solar de unos 470 m² y allí cavaba el silo con sus propias manos, abriendo el espacio necesario para alojar los dormitorios, la cocina, el comedor, las cuadras, el pajar y el gallinero.

Las paredes del interior se recubrían con cal, lo que además de sellar la roca, permitía que se aprovechara al máximo la luz del sol que entraba por las ventanas verticales (lumbreras).

Historia de la Tía Sandalia.

Siguiendo la trayectoria familiar, la Tía Sandalia vivía en uno de estos silos. Su infancia estuvo marcada por la figura de la madre, que se volcó en su única hija, transmitiéndole su religiosidad e intentando que aprendiera a leer, a lo que Sandalia se negó. Era por tanto ágrafa y la principal fuente de inspiración de sus creaciones religiosas procedía de los recuerdos del devocionario apocalíptico que le habían enseñado. Sandalia era tan devota que a partir de 1945, con la institución del culto al Nazareno, comenzó a vestir de forma permanente tal indumentaria.

Sandalia se casó a los 21 años, poco después del fallecimiento de su madre. Con su marido tuvo una relación entrañable y respetuosa, parece que él era un hombre sencillo y muy tolerante con las excentricidades de su esposa. Cuando éste partió a luchar en la Guerra Civil, el matrimonio ya tenía cuatro hijos.

Tía Sandalia

Se dice que fue una madre desapegada, al menos con su hijo mayor, que fue criado por otra familia. Es importante tener en cuenta que Sandalia sufría unos cinco ataques epilépticos al día y ya desde antes de dedicarse a la creación colaboraba poco en las tareas domésticas. Sin embargo, a partir del 25 de agosto de 1950 no sufrió ninguno más. Esta fecha coincide con el suicidio de uno de sus hijos y el inicio de una dedicación casi absoluta al modelado y a la pintura.

La gente del pueblo la ayudaba cuando sucedían estas crisis y se piensa que por miedo a que los ataques se reprodujeran le dejaban vía libre, Sandalia era tratada como un personaje un poco trastornado y también un poco temido, al que era mejor no molestar. Su propio marido indicaba a sus hijos “a madre no molestarla” y estos colaboraban en la preparación del yeso para modelar y después desaparecían respetando su soledad.

Un día que todos los hombres estaban trabajando en el campo, como era habitual, la vida de la familia se vio trastocada. Había desaparecido uno de los hijos de Sandalia, Ángel, y fue uno de los hermanos quien lo encontró, se había quitado la vida ahorcándose en un pozo. A partir de aquel momento la religiosidad de Sandalia se acentuó. Se volvió introvertida y se volcó en sus creaciones. Llegó incluso a retratar a su hijo con la soga que le provocó la muerte.

La obra.

silo de la Tía Sandalia

Las escenas que podían captarse en su casa combinan santos sangrientos, manteles de hule con flores de plástico, una paloma disecada que representa al Espíritu Santo… Sus primeras obras tenían un fin exclusivamente didáctico. Estaban destinadas a ser mostradas en momentos especiales, siempre por ella como guía intérprete y exégeta de los Misterios. No se puede saber con certeza porqué creaba pero está claro que ello le permitía destacar entre algunos vecinos y salir del anonimato general. A medida que veía su obra halagada se iba tomando más en serio su papel de artista o de persona dotada por Dios de un don especial. Finalmente dejó de crear para dedicarse exclusivamente a guiar a los interesados por su casa. Los visitantes debían guardarse mucho de ofender de alguna manera a Sandalia porque a poco que ella notara algún gesto de burla los echaba de su casa con cajas destempladas.

Sus creaciones están muy ligadas al trabajo del volumen, incluso cuando pinta, sus cuadros suelen tener elementos modelados. En cuanto a la técnica, partía de yeso o de los polvos que se usaban para enjalbergar las fachadas para así crear volúmenes amasando el yeso. Los detalles los afinaba con utensilios de cocina y los pinceles los construía ella misma con su pelo o con las crines de la cola de un burro.

Sus primeras figuras no tienen armadura interna pero las últimas sí, por lo visto había aprendido que esto les daría estabilidad y comenzó a construir estructuras con palos y sarmientos.

Cuando en 1982 se reconoció el valor de sus creaciones y se le dedicó una calle, les dio una capa de barniz bajo la cual añadió purpurina dorada y plateada, como si quisiera resaltar, con los elementos que tenía, la “divinidad” o la “belleza” de sus figuras.

Fuentes y datos de interés.

silo_exterior

Las imágenes de los silos proceden de encuentroarte
Las imágenes de la Tía Sandalia y de sus obras proceden del libro: ZARAGOZA SESMERO, V. (1997) “En la frontera del mito. la tía Sandalia (1902-1987)”. Toledo: Ilustrísimo Ayuntamiento de Villacañas.

En Villacañas puede visitarse el Museo del Silo y el Museo de la Tía Sandalia. El teléfono de información turística es: 925 56 03 42

19 de abril de 2010

Algunas curiosidades sobre la obra de Martín Ramírez

Martín Ramírez
Hay que ver las exposiciones solo y con personas distintas porque cada uno nos fijamos en unas cosas y porque viene bien que nos recuerden que nuestra mirada es sólo una de las muchas posibles.

Pasé por alto que los repetidos túneles que tanto obsesionan a Martín Ramírez están presentes también en los genitales de algunos de sus animales. Aunque sea aventurado divagar sobre lo que esto significa todo invita a pensar que las repetidas escenas en las que un tren sale de un túnel para meterse en otro representan el ciclo de la vida.

Martín Ramírez

Algo que ya había visto pero me ayudó ponerlo en palabras fue que lo realmente interesante de Ramírez es lo que no comparte con otros autodidactas, algunos lugares comunes a los que parece lógico acudir y que sin embargo él esquiva, creando formas de representar que son extrañas y que lo hacen único. Un ejemplo sería la manera de dibujar los escalones. En lugar de representar los contornos, las clásicas tres líneas horizontales, lo que dibuja es lo que no se ve, las líneas que no existen, y obvia las demás. Esto en cuanto a las líneas rectas, en cuanto a las curvas ya habíamos mencionado en otra entrada que las formas se emparentan con el crecimiento de las formas naturales, como los troncos de los árboles o los moluscos, que crecen de manera periódica, dejando sus huellas en la concha.

Mi amigo se dio cuenta de que el depresor de lengua que utilizaba como regla a veces le sirve también para trazar curvas cerradas y que en dos de las casi sesenta obras aparece una animal grande pisando a animales más pequeños.

A parte de eso se puede intentar adivinar qué figuras provienen de su imaginación y cuáles proceden de algún objeto o imagen que le sería familiar. La mayoría de las veces dibuja los ojos de forma esquemática y de frente, de la manera estereotipada que suelen hacerlo quienes no buscan una representación anatómica realista (por ejemplo los dibujantes egipcios) aun cuando las figuras están de perfil. Sin embargo uno de sus vaqueros sí tiene un ojo que está de perfil y además trazado de una manera que recuerda los dibujos animados. El caballo que monta también tiene los ojos en perspectiva y con volumen y lo que es más raro, se dibuja parte del ojo del lado de la cara que no se ve cuando lo normal en una representación “de memoria” sería no haberlo dibujado.

Martín Ramírez

30 de enero de 2010

Algunas obras del Hospital de Toén, en Ourense

Todas estas obras son creaciones anónimas de 1990 y no tienen título, a excepción del óleo que representa a un peregrino, titulado Santiago y datado en 1985 y la imagen del hombre de perfil portando sombrero, que se titula Timbraos y es también de 1990.
A menudo me habéis preguntado si se conocen obras de arte outsider españolas. Es por ello que me gustaría seguir haciendo referencia a la reciente exposición Pinacoteca Psiquiátrica en España, 1917-1990. Hoy he querido mostrar obras de la colección del Hospital de Toén, realizadas por pacientes entre los años 1959 y 1990.

Además de las piezas que aquí se muestran, me ha parecido interesante hacer referencia al texto que se incluye en el catálogo, escrito por Alcira Cibeira Vázquez y David Simón Lorda, ambos psiquiatras, que estudian el archivo del hospital. Éstos observan que los primeros testimonios, aquéllos dibujos realizados antes de la instauración de un taller habilitado para la expresión plástica, son los más espontáneos. En ellos los pacientes se sirven de papel higiénico o cualquier otro material reciclado para abocetar sus ideas. Más adelante, en el contexto del taller, las obras se sienten más dirigidas.

De estas primeras creaciones espontáneas no tenemos ninguna muestra pero los psiquiatras detectan tendencias que ya hemos referido en este blog muchas veces: el interés por construir mundos alternativos, inventos y máquinas estrafalarias. Otra constante es la vinculación del escrito a la actividad plástica, los laberintos de palabras, las pictoescrituras, la producción de ambiciosos volúmenes autobiográficos, enciclopédicos… Es otra característica del arte hecho en psiquiátricos de todos los puntos geográficos. La reciente reunión de obras de la pinacoteca psiquiátrica española nos permite observar el mismo orden de tendencias en la producción artística de los enfermos mentales que la que hemos venido observando en el estudio de piezas más conocidas, procedentes en su mayoría de estudios anglosajones y franceses.

15 de noviembre de 2009

Pinacoteca Psiquiátrica en España

Este fin de semana he tenido la oportunidad de visitar en Valencia la maravillosa exposición Pinacoteca Psiquiátrica en España (1917-1990) que reúne una amplia selección de obras realizadas por pacientes psiquiátricos en España entre los años 1917 y 1990.

La muestra recoge un total de más de trescientas obras de colecciones privadas, reunidas en 8 secciones: Lo primitivo y ajeno, Geometrías, Arquitecturas, máquinas y otros inventos, Ángeles y demonios, Pictoescrituras, Alienista/ alienado, Escenas hospitalarias, Melancolía, Localización de la locura, La cabeza como alegoría, Sueños, delirios y monstruos.

La exposición también incluye documentos originales, material fotográfico y dos documentales sobre el Hospital de La Santa Cruz y sobre los 600 años de historia del manicomio Padre Jofrea. Un completo catálogo incluye además varias obras que no están en la exposición y un gran cuerpo de textos de varios autores vinculados al art brut o a la psiquiatría.

Uno de los autores que más han llamado mi atención es Pedro Alonso Ruiz, un paciente del manicomio de Toledo que realiza dibujos orientalizantes entre los años 1916 y 1941. Estos se caracterizan por partir de un esbozo a lápiz realzado por un marco delimitador. En una segunda fase el autor anima la composición mediante el trabajo con tintas de anilina de varios colores entre los que destacan el turquesa y el rojo. La tinta aguada y el lápiz se funden creando una nueva textura que también se halla en las frases escritas donde el pincel repasa cada una de las letras. El resultado es una composición alegre que tiene algo de trabajo textil, quizás por la abundancia de motivos decorativos o por el tipo de representación esquematizada que tiende a enmarcarse como si fuera un pañuelo o tapiz. Al parecer, Pedro Alonso Ruíz podría haber sido influenciado por los tapices bizantinos y persas que adornaban las calles toledanas durante la procesión del Corpus Christi.

No tenía más formación que la de su oficio de herrero pero mostraba aptitudes musicales y artísticas, con una sensibilidad muy especial para trabajar los motivos decorativos, los símbolos esquematizados y los patrones ornamentales.

Solía integrar textos en sus dibujos, que conforman la imagen junto al resto de elementos compositivos o la apostillan con alusiones al Doctor Lafora o al propio autor, en lo que parecen ser firmas. Su caligrafía es también decorativa y las terminaciones de las letras se enroscan o rematan con un punto de tinta.

9 de enero de 2009

CreaturaS, Casa de Arte Bruto en Bilbao

CreaturaS es una asociación sin ánimo de lucro que fue fundada en junio de 2007 en Bilbao por un grupo de personas procedentes del psicoanálisis, del trabajo social, de la salud mental y del medio artístico y de las Bellas Artes.

Se trata de una “casa” de Arte Bruto, que acoge a todo aquél que quiera inscribir en ella su particularidad artística. A día de hoy, cuenta con diversos apartados como: Una Galería, Colección, Centro de documentación y con un Taller de Arte al que acuden cinco autores y se prevé que este mes se apuntarán algunos más.

Las responsables del taller son Helena González Sáez (artista) y Eider Amezua (pintora y psicóloga). El Taller fue fundado con la intención de crear un espacio donde cada sujeto pudiera expresarse a través de procesos y materiales comunes a las Bellas Artes, sin necesidad de preparación artística previa. Tiene un carácter no directivo y la asociación facilita todo el material plástico.

Además de este espacio de frecuencia semanal, CreaturaS organiza una Exposición, un Coloquio y una publicación de carácter anual, así como seminarios y visitas a otros centros con intereses comunes. El pasado mes de diciembre tuvo lugar en Bilbao la primera Exposición y Coloquio titulados Art & Psi “Heterodoxias”.
Aquí podéis ver un aperitivo del trabajo de algunos autores que de alguna manera están vinculados con CreaturaS.
Podréis ver mucho más en la web de CreaturaS

Obra de Julio Estella
Ricardo Ibarretxe de Luis La mujer de Atila
Manu
Emmanuel Lantxas
Mariano Iñigo
28 de agosto de 2008

El Pasatiempo de Betanzos, en Galicia





Hace ya dos veranos que visité el Pasatiempo de Betanzos, el gran capricho de Juan García Naveira, recientemente salvado del abandono en que cayó desde la muerte de su autor en 1933. En su decadencia, se vio convertido en campo de tiro (durante la guerra civil) y en estercolero local años más tarde.

Su autor dedicó a su construcción 20 años, con fines didácticos además de recreativos, pretendía ilustrar a las gentes sobre diversos temas que interesaban al autor, por ello también se le llamó El Capricho Enciclopédico.

Juan García Naveira había viajado mucho y deseaba volcar su memoria y sus conocimientos en esta especie de museo fantástico. Éste recoge, como un gabinete de curiosidades al aire libre, hechos históricos, experiencias de sus viajes, alegorías e incluso reproducciones de obras de arte célebres.

En total abarca unos 8000m2 de terreno distribuidos en varios niveles. Cuenta con un inmenso jardín con estanques, un laberinto, varias grutas y terrazas.
El conjunto se vio afectado por la construcción de la carretera A6 que lo divide en dos mitades. En la actualidad una pasarela aérea comunica el inmenso jardín con la parte que podríamos llamar “parque temático” donde se encuentra la mayor parete de las esculturas, pinturas, etc…

Páginas: 1 2 3 4 5 6