Archivo de la categoría ‘Art Brut’

26 de noviembre de 2011

Le manège du Petit Pierre

El tiovivo de Pierre Avezard (Francia, 1909‐ 1992) es un conjunto móvil de figuras de madera y metal construidas con latas de conservas y otros materiales de desecho. Posee una réplica de 12 metros de altura de la Torre Eiffel, un átomo de molécula gigante, flores y plantas de metal entre otros objetos fantásticos. En la actualidad puede seguirse viendo en la colección La Fabuloserie.

A Pierre Avezard, llamado Petit Pierre, le gustaba decir que nació antes de lo previsto. Sin siquiera el agujero de las orejas, por tanto sordo y medio ciego, se le confió el “oficio de los inocentes”: pastor. La invasión de las máquinas en la vida del hombre le dejaba perplejo y pasaba sus días analizando el movimiento de los aparatos con los que se topaba. Solitario y fascinado por la velocidad a la que cambiaba el mundo, comenzó a construir este carrusel que aún hoy sigue girando con ensordecedor chirrido de hierros.

3 de abril de 2011

Figuras sin sombra y figuras que son sombra

Persigo la idea de que la ausencia de sombras en el arte outsider es algo más que la omisión del contexto de la figura. La idea de que no hay sombras porque las mismas figuras son sombras.

Por desgracia esto no es cierto, aunque algo de verdad incorpora para las siluetas inquietantes de Bill Traylor, las de Laure Pigeon o Ruggero Cazzanello.

A este último lo descubrí en la conferencia que dio Bianca Tosatti en la UAM el pasado mes de marzo. Ruggero Cazzanello comenzó silueteando su propio cuerpo, imitando los contornos de tiza que traza la policía donde hubo un cadaver. Más adelante se interesó también por atrapar la sombra de algunos objetos y animales.

La sombra representa cualidades y atributos desconocidos o poco conocidos del ego tanto individuales (incluso conscientes) como colectivos. Carl G. Jung

Ruggero_Cazzanello
Ruggero Cazzanello

laure_pigeonLaure Pigeon

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Bill Traylor

29 de enero de 2011

Creaciones textiles anónimas de principios del s. XX

textil anónimo

Panel con seis piezas bordadas (principios del s. XX)

textil anónimo
Bordado sobre servilleta y bordados sobre fondo de papel escrito (principios del s. XX)

textil anónimo

Vestido, bolso y sombrero (principios del s. XX)

textil anónimo
Chaqueta y pantalón (principios del s. XX)

29 de diciembre de 2010

El deseo de ser enterrado en su obra

En África Nukain Mabusa (Sudáfrica, 1910-1981) y en EEUU Billy Tripp (Tenessee, 1956) han compartido sin saberlo el mismo extraño deseo, el de ser enterrados en sus creaciones para descansar para siempre junto a su obra.

También el mítico cartero del art brut, Ferdinand Cheval (Francia, 1836-1924), quiso ser enterrado en su Palais Idéal pero las autoridades no se lo permitieron.

De los tres Billy Tripp es el único que sigue trabajando en la construcción de su obra, que se llama The Mindfield y lleva haciéndolo desde 1989. The Mindfield es una estructura colosal compuesta en su casi totalidad por piezas de acero. En ella se insertan alusiones a la vida del autor y su familia, que conviven con perfiles y piezas industriales de todo tipo, corazones de metal, réplicas de sus pies y sus manos u objetos encontrados que se han integrado en la arquitectura. Él concibe esta escultectura como una conversación consigo mismo y como un homenaje a sus padres.

Como puede verse en el vídeo, Billy tripp trabaja el acero con cariño y respeto por el material. No por ser frío e industrial parece menos vinculado a él que Nukain Mabusa a sus piedras pintadas. Mabusa empezó a decorar con puntos y motivos geométricos las piedras y cantos rodados de una colina llamada Revolver Creek. Comenzó de manera espontánea, animado por el resultado de pintar las dos chocitas que se había construido para vivir. A continuación, extendió la creación por su entorno inmediato en el triángulo que consideraba su jardín, para terminar interviniendo la totalidad del paisaje de la colina. Como a Ferdinand Cheval, tampoco le fue posible ser enterrado allí por motivos legales. Se suicidó a los 71 años.

26 de diciembre de 2010

Friedrich Schröder-Sonnenstern

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Friedrich Schröder-Sonnenstern (Lituania, 1892-1982) vivió una juventud conflictiva que transcurrió entre reformatorios y asilos y que fue forjando en su personalidad el odio que siempre sintió por cualquier figura que representara la autoridad. Más tarde fue declarado enfermo mental y alternó todo tipo de trabajos con períodos de internamiento en psiquiátricos y prisiones. Durante una temporada fue curandero y obtuvo bastante dinero como vidente. Sin embargo, todo lo que recaudó lo donó a los pobres.

Empezó a dibujar durante una estancia en la cárcel en 1949, animado por un artista. Su imaginario bizarro y sádico causó interés en los ambientes artísticos de Berlín y fue apoyado entre otros por Hans Bellmer. A partir de 1959, con 62 años, comenzó a ganarse la vida con su obra.

Suele trabajar con lápices de color sobre veladuras suaves para conseguir profundidad. No es de extrañar que despertara la admiración de Hans Bellmer ya que ambos artistas comparten esa atracción por los cuerpos que mutan hacia lo monstruoso, explorando lo perverso que brota de interrumpir el devenir de las formas redondeadas. En el caso de Schröder-Sonnenstern, al fusionarlas con animales, creando anatomías híbridas que flotan en espacios lavados.

El turbador universo de Friedrich Schröder-Sonnenstern ha pasado a formar parte de la historia del arte como uno de los más interesantes del arte outsider y como un epígono del surrealismo.

schroder_sonnenstern

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5 de diciembre de 2010

Eugene Von Bruenchenhein

Eugene Von Bruenchenhein (Wisconsin, 1910-1983) trabajó la mayor parte de su vida en una panadería, aunque su verdadero deseo habría sido dedicarse a la creación artística.

Sin embargo, no consiguió que le reconocieran como artista y tan sólo después de su muerte hemos empezado a interesarnos por el extraño mundo que recreó en sus pinturas, por las fotos estilo pin-up que realizó a su mujer y por otras extravagancias como sus esculturas con huesos de pollo. A pesar de la falta de apoyo de su entorno él nunca dudó de su talento y vivió aislado en una burbuja compartida con su esposa Marie, una burbuja donde la creación ocupaba un lugar importante y alcanzaba cada rincón de su pequeña casa.

A Marie la retrató en multitud de fotografías eróticas en las que ella posaba adornada con bisutería barata o improvisada, por ejemplo adornos navideños. Muchas de las primeras imágenes en blanco y negro fueron coloreadas por Von Bruenchenhein, son las que tienen un halo más turbador. Quizás lo que inquieta en las imágenes es el acceso al universo de la pareja, donde se adivina la ingenuidad la modelo y su fe en el arte de su marido, reflejada en miles de imágenes que dejaron de ser privadas cuando ya ninguno de los dos esperaba ningún reconocimiento.

Las pinturas de Eugene Von Bruenchenhein son también exuberantes. No se conforma con una gama de colores sino que intenta abarcar todo el espectro en cada uno de sus cuadros. Aplica el óleo con las manos y  lo hace resbalar para crear efectos orgánicos en la representación de criaturas marinas, paisajes fantásticos o explosiones nucleares (a partir de los años 50 se obsesionó con la Guerra Fría).

Las fotos de la casa de Eugene Von Bruenchenhein proceden de stoppingoffplace
Las esculturas con huesos de pollo han sido tomadas del libro Outsider Art Source Book

Su retrato de la web oficial, de donde también se ha tomado la imagen de su pintura.
Las fotografías de Marie son del libro  de John Maizels Raw Creation y de hesitationwaltz

26 de junio de 2010

El altar de Ni Tanjung

ni tanjung

Ni Tanjung construyó junto a una carretera balinesa un montículo-altar de piedras pintadas con blanco, entre las que intercalaba flores recién cortadas y varas de incienso.

Lo más interesante de su trabajo es el ritual creativo al que se entregó cada día, invariablemente. Una ceremonia que incluía ofrenda de flores, cánticos y danzas de su invención dedicadas a sus ancestros. Siempre llevaba en la mano un espejo  para mirar su obra desde distintos ángulos, incluyéndose dentro de la escena, mientras cantaba. El espejo le permitía verse integrada en el mundo construido. A través de él viajaba a la obra y convertía su mirada en una acción significante (o intencionada, o distante).

ni tanjung

Ni Tanjung tiene ahora unos ochenta años y vive en condiciones muy humildes junto a su marido y su hija (la única que vive de los cuatro que tuvieron). Ni Tanjung fue capturada durante la ocupación japonesa y obligada a realizar trabajos forzosos pero lo que verdaderamente marcó su vida fue el fallecimiento de uno de sus hijos siendo aún niño. Fue a partir de ese momento cuando se dedicó a construir este altar, que en la actualidad ha sido desmatelado.

Más información y fuentes de las imágenes aquí y aquí

13 de junio de 2010

dibujos-inventario de mujeres en psiquiátricos

Descubrí que mi obsesión de que cada cosa estuviera en su puesto, cada asunto en su tiempo, cada palabra en su estilo, no era el premio merecido de una mente en orden, sino al contrario, todo un sistema de simulación inventado por mi para ocultar el desorden de mi naturaleza (García Márquez, Memoria de mis putas tristes).

Es curiosa la afición del ser humano por los inventarios o sus conceptos afines, menos ligados a lo económico, el coleccionismo y los gabinetes de curiosidades. Parece como si necesitáramos nombrar, ordenar, representar el mundo para apropiárnoslo.

En otros artículos se ha hablado de la creación de museos personales link 1 y link 2 que responden un poco a esa necesidad de organizar y materializar los conocimientos para crear una enciclopedia a medida.

En el libro Waanzin Is Vrouwelijk, La folie au féminin, Madness is female editado por el Museo Dr. Guislain, he encontrado nuevas muestras de inventarios realizados por mujeres internadas en psiquiátricos a principios del siglo 20. Creaciones de mujeres que necesitaban desesperadamente reafirmar su identidad y que encontraban en la representación de los objetos un puente hacia la perdida materialidad del mundo. Mediante la elaboración de estos dibujos se combate de algún modo la frialdad de la institución, la carencia de objetos personales y de objetos afectivos, recuperando una porción (un registro para la memoria) de las cosas perdidas. Así Hedwig Wilms (Alemania, 1874-1915), quien apenas hablaba ni comía, quiso hacerse con una vajilla similar a la que tenía antes de ser internada y que confeccionó con el único material que tenía: grueso hilo de algodón. Así, aunque no recuperara el objeto querido sí se apropiaba de su fantasma, de su sombra. Pero volviendo a los inventarios, los siguientes dibujos proceden de tres mujeres diferentes, dos de ellas acompañan los dibujos de anotaciones a fin de definir y atrapar aún más el objeto representado. La ilusión de control que proviene de representar fragmentos del mundo reside en todos nosotros, desde niños, necesitamos dibujar a nuestros seres queridos, confeccionar barajas de cartas a medida, coleccionar todo tipo de cosas. En todos los casos, lo más interesante de los inventarios, también del más completo de ellos realizado por el artista Bispo do Rosàrio, es la selección de los objetos representados y los lazos invisibles que los ligan entre sí trazando senderos por un mapa de la psique de su autor.

aline_von_perfall

Aline von Perfall (Bamberg)

Shigeko Akakabe (Tokio)

Frau Br (Viena)

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